Ascienden a 40 las víctimas de la red de extorsión en la que se investiga al futbolista Toño

Ascienden a 40 las víctimas de la red de extorsión en la que se investiga al futbolista Toño

La Guardia Civil contabiliza afectados en las tres provincias de la Comunitat y cifra en medio millón de euros las ganancias de la trama

J. A. MARRAHÍ / EFEValencia

La Guardia Civil cifra en al menos 40 las víctimas de la trama de extorsión en la que se investiga al levantinista Toño García. El grupo ha sido desarticulado en una operación que, por el momento, se ha saldado con el arresto de 14 personas y hay cinco más investigadas. Se les acusa de un amplio abanico de delitos: amenazas, blanqueo de capitales, tráfico de drogas, usurpación de estado civil y falsificación de documentos.

Tal y como publicó este diario, entre los investigados se encuentra el jugador del Levante U. D. Toño García Aranda, pero por decisión de la Audiencia de Teruel quedó en libertad provisional el pasado viernes. También otro de los detenidos en la operación, A. B. F., tal y como informaron fuentes jurídicas.

Bajo el nombre de Operación Lubido-Hezurra, la Guardia Civil ha localizado a víctimas en las tres provincias de la Comunitat, además de Teruel, Huesca, Zaragoza, Álava, Navarra, Salamanca, Murcia, Toledo, Jaén, Huelva, Albacete, Cantabria, A Coruña, León y Segovia.

Los agentes estiman que la banda habría obtenido, a través de esta extorsión, unos 500.000 euros, y no descartan que haya más personas afectadas en otros lugares de España. En la primera fase de la operación, el pasado 8 de febrero, se produjeron cuatro detenciones y otras tres personas fueron llamadas a declarar como investigadas, tras lo cual el juez decretó prisión para todos ellos. En la segunda fase, diez personas fueron detenidas y dos investigadas y sólo para los primeros se decretó prisión.

La operación se inició en el mes de marzo de 2018, después de que varias personas presentaran denuncias en la Guardia Civil por la extorsión. Los denunciantes aseguraron haber contactado con mujeres que ofrecían servicios sexuales a través de una conocida página web de contactos. Sin embargo, ahonda la Benemérita, las citas nunca llegaron a producirse.

Pero tras esos contactos las víctimas recibían multitud de llamadas y mensajes desde aplicaciones de mensajería instantánea en los que varias personas les exigían grandes cantidades de dinero. Había coacciones y amenazas con la posibilidad de difundir estos encuentros a sus parejas o familiares. En alguna ocasión, las víctimas fueron incluso amenazadas de muerte.

El grupo exigía dinero a cambio de no difundir los contactos de las víctimas en una web de citas

Todos los detenidos residían en la provincia de Valencia. La organización tenía una estructura «jerarquizada y compleja», según la Benemérita. Cada miembro del grupo cumplía con un papel específico, lo que permitía que pudiera operar a nivel nacional, según las mismas fuentes.

Los cabecillas de la organización criminal eran los encargados de realizar las extorsiones. A través de la citada web de contactos publicaban anuncios de forma masiva en diferentes provincias de España. Una vez que las víctimas establecían contactos llegaban las incómodas extorsiones y amenazas.

Los detenidos operaban desde Valencia pero los afectados se reparten por toda España

En ese momento entraban en acción las 'mulas'. Eran personas que, ofreciendo su cuenta bancaria, obtenían por cada uno de los ingresos un porcentaje de beneficios. Se encargaban de recibir el dinero procedente de las actividades delictivas y entregarlo a los dirigentes de la organización.

La operación ha sido desarrollada de forma conjunta por agentes de la Guardia Civil de las Comandancias de Teruel y Guipúzcoa, bajo coordinación y del Juzgado de Instrucción número 3 de Teruel. Junto a las detenciones, los investigadores han bloqueado medio cuentas bancarias. También han confiscado 13 vehículos y 10.000 euros en efectivo en poder de los sospechosos de la trama.

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Los cabecillas de la organización criminal eran los encargados de realizar las extorsiones. Para ello, a través de la web de contactos, publicaban anuncios de forma masiva, en diferentes provincias de España y una vez que las víctimas establecían contacto, realizaban las extorsiones y amenazas.

En ese momento entraban en acción las «mulas», personas que ofreciendo su cuenta bancaria obtenían por cada uno de los ingresos un porcentaje de beneficios y eran los encargados de recepcionar el dinero procedente de las actividades delictivas y entregarlo a los dirigentes de la organización.

La operación ha sido desarrollada de forma conjunta por agentes de la Guardia Civil de las Comandancias de Teruel y Guipúzcoa y coordinado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Teruel.