Prisión para el capitán de la Guardia Civil detenido en Algeciras por colaborar con los narcos

Imagen de archivo de un operativo de la Guardia Civil contra el narcotráfico./
Imagen de archivo de un operativo de la Guardia Civil contra el narcotráfico.

El agente esta investigado por prevaricación, revelación de secreto y pertenencia a banda organizada

CECILIA CUERDOSevilla

El capitán de la Policía Judicial de la Guardia Civil en Algeciras (Cádiz) era uno de los jefes encargados de la lucha contra el narcotráfico, pero Asuntos Internos investiga ahora si, en realidad, colaboraba con los capos del Estrecho de Gibraltar, uno de los puntos calientes del tráfico de drogas en toda Europa. Tras prestar declaración ante el juez, que ha decretado el secreto de la causa, se ordenó su ingreso en prisión provisional sin fianza por los presuntos delitos de revelación de secretos, omisión del deber de perseguir delitos, prevaricación y pertenencia a organización criminal, según confirmaron desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Fuentes policiales explican que Asuntos Internos llevaba meses detrás de sus pasos, e incluso relacionan su detención con la de un agente de Policía Nacional a comienzos de año. El arresto se produjo la tarde del miércoles, tras lo cual el capitán, identificado como Joaquín F., pasó la noche en los calabozos de la comandancia de Algeciras, el mismo edificio donde trabajaba. Durante la jornada del jueves, la investigación se ha centrado en el registro de su domicilio particular en la cercana localidad de Tarifa y su despacho laboral.

Las pesquisas vinculan al capitán con algunas de las redes de narcotráfico más importantes en el Campo de Gibraltar, y los agentes tratan de concretar si llegó a alertar a los jefes de estas redes de los pasos que se seguían en la investigación contra ellos. La investigación busca además pruebas de la contraprestación que habría recibido a cambio de estos «chivatazos».

La detención del capitán ha sentado como un mazazo entre sus compañeros de acuartelamiento. Más aún cuando algunos de los agentes han sido víctimas de agresiones por parte de los narcos, que les embisten sin problema con los todoterrenos para proteger los alijos, o incluso han fallecido durante esas persecuciones a los sospechosos. «Nos duele que, presuntamente, el que debería estar al frente de toda esta lucha pudiera estar manchado por el narcotráfico», reprocharon desde la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), que solicitó que «se depure cualquier implicación con el narcotráfico de este o aquellos compañeros que puedan tener vinculación con estos delincuentes que nos acosan y agreden sin importarles nuestra vida».

«No queremos ningún garbanzo negro en la Guardia Civil. Nos levantamos y vamos a trabajar cada día por un sueldo muy inferior al que el más bajo de la pirámide del narcotráfico consigue en unas horas, pero lo hacemos sabiendo que cumplimos con la sociedad, por eso que un integrante de la Guardia Civil pueda estar asociado con estos delincuentes debe ser investigado hasta el final», indicó la asociación en un comunicado.

Desde la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), expresaron además su preocupación por una detención que «como ya denunciamos en su momento, evidencia la extensión de los tentáculos del narcotráfico en la provincia de Cádiz hasta altas instancias de la Administración y la función pública». De ahí la necesidad, insistieron, de poner en marcha en la comarca un «plan integral de seguridad permanente» que aborde la lucha contra el narcotráfico desde «todas sus derivaciones», pero también que el área sea declarada «zona de especial singularidad» y que además de una mayor especialización de los agentes se implementen incentivos para «compensar la mayor peligrosidad, penosidad y sobreesfuerzo que conlleva ejercer la función policial en esta zona».