Detenida otra mafia china que cultivaba marihuana en naves

Una de las plantaciones desmanteladas. / LP
Una de las plantaciones desmanteladas. / LP

La policía arresta a 14 miembros del grupo delictivo y libera a seis vietnamitas que eran explotados en los invernaderos de droga

JAVIER MARTÍNEZ

Otro golpe a las mafias chinas que cultivan marihuana. La Policía Nacional ha detenido a 14 miembros de un grupo criminal que se dedicaba al cultivo de marihuana a gran escala en naves industriales que alquilaban en las provincias de Valencia y Castellón. La operación antidroga se ha saldado también con la incautación de un total 9.332 plantas de marihuana y la liberación de seis vietnamitas que eran explotados en los invernaderos de droga.

Tras una ardua investigación de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional de Xirivella, los agentes registraron tres viviendas en Valencia y desmantelaron hasta nueve plantaciones de marihuana en naves industriales, cuatro de ellas en las localidades valencianas de Ontinyent, Museros y Puçol, otras cuatro en la ciudad de Castellón y una en l'Alcora.

Según informaron ayer fuentes policiales, el grupo criminal desarticulado estaba formado por diez individuos de nacionalidad china y cuatro vietnamitas. Todos ellos están acusados de los delitos de trata de seres humanos, explotación laboral y contra la salud pública. Ocho de los detenidos ingresaron en la cárcel.

Los vietnamitas esclavizados no podían salir de los invernaderos de droga, apenas hablaban español y dormían en colchones en el suelo. Los policías hallaron alimentos en mal estado y excrementos humanos dentro de las naves. Cada una de las plantaciones de marihuana contaba con un gran número de aparatos para favorecer el cultivo. La infraestructura de cada nave para mantener las condiciones ambientales adecuadas cuesta cerca de 60.000 euros, por lo que el grupo desarticulado gastó unos 540.000 euros en los nueve invernaderos de droga.

Los policías intervinieron un total 9.332 plantas de marihuana con un peso de 1.100 kilos, un secadero con 60 kilos de cogollos, 10.000 euros en efectivo y diversa documentación como pasaportes y tarjetas de crédito. Algunos de los documentos confiscados estaban ocultos en el congelador de un frigorífico.

Los agentes de la UDYCO continúan realizando indagaciones para identificar a los máximos responsables de los cultivos ilegales, aunque con la dificultad que supone investigar a mafias chinas que se organizan como células yihadistas. La mayoría de los individuos detenidos en las naves no se conocen entre sí y tampoco saben quiénes son sus cabecillas. Las últimas organizaciones chinas desmanteladas en la Comunitat Valenciana explotaban a inmigrantes vietnamitas que los propios traficantes habían introducido de forma ilegal en España.