Coto al robo de cable de las vías de tren de la Comunitat

Vista del lavadero de trenes junto al Parque Central de Valencia. / jesús signes
Vista del lavadero de trenes junto al Parque Central de Valencia. / jesús signes

Los ladrones sustrajeron el año pasado 300 metros de tendido en zonas ferroviarias | Prácticas delictivas como la que la semana pasada retrasó decenas de trenes en Valencia se repitieron en once ocasiones durante 2018

J. A. MARRAHÍVALENCIA.

Hasta 300 metros de cable de las líneas férreas de la Comunitat lograron los ladrones el año pasado. La práctica delictiva que hace una semana causó importantes retrasos en trenes por culpa de la sustracción de tendido eléctrico se repitió 11 veces en 2018 en áreas ferroviarias de la región valenciana, como contabilizaron fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) a consultas de LAS PROVINCIAS.

Siete de estos robos correspondieron a la red convencional y cuatro a la de alta velocidad. Según fuentes de la empresa pública que gestiona las vías, dependiente del Ministerio de Fomento, no se trata de un incidente que vaya a más a pesar del nuevo ataque al cableado de la semana pasado. Más bien al contrario, los esfuerzos por garantizar la seguridad y el descenso del precio del material que buscan los ladrones parece estar dando los frutos deseados.

«Actualmente no se han incrementado los robos», destacan desde Adif, hecho que vinculan a «la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la justicia, las medidas de seguridad implementadas por Adif y el descenso del precio del cobre en los mercados».

Siete de los robos afectaron a la red convencional y cuatro a la línea de alta velocidad

Los últimos robos de cable afectaron a la línea C-6 de Cercanías, que realiza el trayecto entre Valencia y Castellón. El problema por falta de tendido se prolongó durante cinco horas en el tramo comprendido entre la estación de Fuente de San Luis y Alboraya. La demora media en los Cercanías fue de quince minutos y también se vieron afectados los trenes de la C-5 con destino Caudiel, así como los servicios de media y larga distancia (como el Euromed) en dirección a Cataluña y Murcia.

En estos casos, los retrasos oscilaron entre los 25 y los 45 minutos. Un día antes se detectó el corte y sustracción de unos 200 metros del cableado que regula las señales ferroviarias en varios puntos en el entorno del túnel del Cabanyal, lo que generó retrasos en la circulación de 63 trenes.

Adif mantiene que la vigilancia y el descenso del precio del cobre están frenando las sustracciones

Según Adif, este tipo de sustracciones ocasionan retrasos de entre 15 y 20 minutos de media en todos los trenes. Además, los ladrones se exponen a un «gravísimo riesgo», el de descargas de hasta 25.000 voltios. Cuando se produce un corte de cableado «se altera todo el sistema de señalizaciones en el tramo afectado». Como resultado de la acción delictiva, los semáforos se ponen en rojo, como si hubiera un obstáculo en la vía. En esta situación, el protocolo manda que los trenes se detengan y los maquinistas realicen unas comprobaciones previas con el personal de control antes de poder continuar la marcha.

Y así en cada uno de los semáforos, lo que acumula parones y origina retrasos para los pasajeros. Tanto en los trenes de Cercanías como en los de larga distancia. Esas demoras, detallan desde Adif, «dependen siempre de la magnitud del robo» y también de la rapidez de los técnicos en solventarla.