Cinco vecinos persiguen a un ladrón que golpeó a una anciana de 93 años en Valencia

Una de las mujeres que persiguió al ladrón y posibilitó su detención. / j. martínez
Una de las mujeres que persiguió al ladrón y posibilitó su detención. / j. martínez

El delincuente agredió a la víctima en su casa para robarle 65 euros y escapó por una ventana, pero fue detenido por la policía con la ayuda de un grupo de personas

JAVIER MARTÍNEZVALENCIA.

«El canalla golpeó a mi madre y la cogió del cuello para que no gritara. Le ha dado una paliza para robarle el poco dinero que tenía en casa», afirma indignado el hijo de una anciana de 93 años agredida por un ladrón en la calle Escultor José Capuz de Valencia. Los violentos hechos ocurrieron sobre las cinco de la tarde del miércoles en el domicilio de la víctima, cuando un hombre de 34 años se coló por una ventana tras escalar por el patio de luces hasta una vivienda de la segunda planta.

El ladrón reaccionó de forma violenta cuando fue sorprendido por la anciana. Tras cogerla del cuello, le tapó la boca para que no gritara y le robó 65 euros, pero los chillidos de la víctima alertaron a sus vecinos. Jemel A., una inmigrante venezolana que reside en un piso alquilado en el mismo rellano, fue la primera persona que auxilió a la anciana. Salió de su casa y llamó a la puerta de su vecina. «Escuché gritos y por eso toqué el timbre varias veces, y cuando la pobre mujer abrió no entendía lo que decía. Hablaba muy bajo. Tenía la garganta roja. Luego vi una sombra y era el ladrón que corría hacia la ventana para escapar», explica la mujer.

Jemel avisó a su marido y este cogió al delincuente por los brazos cuando se descolgaba por unos cables en el patio de luces. «No pude atraparlo. Estaba sudoroso y resbaló entre mis manos», afirma el hombre. Su hija de 16 años llamó por teléfono a la policía y Jemel bajó a la calle para pedir ayuda. El ladrón salió en ese momento de un piso de la planta baja, y la mujer empujó la puerta del patio desde el exterior para encerrarlo en el zaguán mientras llegaba la policía. La vecina no pudo resistir las embestidas del individuo, pero tuvo arrojo para seguirlo en compañía de su hija, la empleada de una farmacia y un agente inmobiliario.

Una vecina, una empleada de una farmacia, un agente inmobiliario y un chatarrero persigueron al delincuente

A estas cuatro personas se unió un chatarrero rumano que buscaba objetos metálicos en los contenedores de basura. «Perseguimos al ladrón por varias calles. Iba andando al principio y luego comenzó a correr. Tenía aspecto de toxicómano y llevaba sangre en una mano», relata Miguel P., que salió de la inmobiliaria cuando escuchó los gritos de Jemel. «El tipo pasó por mi lado, andando como si no hubiera hecho nada, y me dijo que las mujeres que gritaban estaban locas», añadió el joven.

Pero Miguel sospechó que se trataba de un ladrón y tomó la iniciativa en la persecución tras adelantarse unos pasos. Mientras tanto, Lorena C., la empleada de la farmacia, llamaba con su móvil a la policía para indicarle el itinerario de la huida. Poco minutos después, una patrulla de la Policía Nacional fue requerida por estas personas. Los dos agentes conocieron entonces la zona donde estaba el delincuente, que ya había empezado a correr, y su descripción física. La colaboración del grupo de ciudadanos posibilitó la rápida detención del individuo en la plaza Pedagogo Pestalozzi.

Tras cachearlo, los policías recuperaron los 65 euros que acababa de robar y trasladaron al hombre a un calabozo del antiguo cuartel de Zapadores. La anciana recibió atención médica en un hospital y regresó a su casa con escoriaciones en el cuello y la cara amoratada por los golpes que sufrió.