Cerco a la venta de heroína en Algemesí

Viviendas en el barrio del Raval de Algemesí en una imagen de archivo./ lp
Viviendas en el barrio del Raval de Algemesí en una imagen de archivo. / lp

La Policía Nacional y la Local levantan cientos de actas e identifican a compradores llegados de otras comunidades autónomas españolas | El municipio es uno de los más problemáticos de la provincia

MANUEL GARCÍA ALGEMESÍ.

«Algemesí es un municipio muy activo en la provincia por lo que respecta a la venta de heroína». Desde la Policía Nacional de Alzira-Algemesí y desde la Policía Local de Algemesí destacan la gran actividad que se da en cuanto a la venta de esta droga en la localidad. Resaltan que están trabajando con mucha intensidad para zanjar al máximo la existencia de esta lacra que ha perjudicado a muchas personas pero reconocen las dificultades «porque cuando cierras un punto de venta, al poco se abre otro».

Los responsables policiales ya no se sorprenden, como sí hicieron en las primeras ocasiones, cuando identifican a personas llegadas de provincias como Tarragona o Teruel que buscan droga en Algemesí al saber que la localidad es punto de encuentro para la compraventa.

La buena coordinación entre ambos cuerpos ha permitido levantar cientos de actas y detener a varias decenas de personas en los últimos años por posesión de esta droga, una de las que más estragos puede causar.

En algunas ocasiones los compradores de droga acuden con sus hijos menores

Y es que la droga que tuvo su auge en los años 80 con el extrarradio de Madrid como epicentro, ha retornado en los últimos años tras un periodo de parón: «En los tres últimos años ha habido un auge después de haber estado casi extinguida. En la pasada década había muy poca», explican desde la Comisaría de la Policía Nacional de Alzira-Algemesí. La presión policial dio sus frutos en su momento y ello, unido a una buena situación económica general, provocó que los consumidores optaran por dogas más caras y menos perjudiciales, además de tener a mano las drogas de diseño como otra opción.

El barrio del Raval, cerca de la estación de tren, por lo que supone contar con un sencillo acceso desde otros puntos de la Comunitat, es el epicentro donde se produce esta venta de heroína: «Los puntos de venta se pueden descabezar muchas veces. Cierras un puesto y al poco puede abrirse otro», explican desde la Policía Nacional, quienes señalan que la droga, nunca en grandes cantidades, puede llegar desde La Safor, procedente de localidades como Gandia u Oliva o de municipios de la provincia de Alicante como Elda o Petrer.

Un adicto, fumando heroína,
Un adicto, fumando heroína, / Alberto Ferrera

El hecho de que la posesión de heroína esté mucho más penada que otras sustancias, a partir de la posesión de tres gramos se considera delito, también la hace más complicada de detectar y casi nunca en grandes cantidades: «Se pueden requisar cantidades de cocaína más grandes, pero con la heroína solemos hablar por cientos de gramos como mucho. Localizar medio kilo ya supone un buen pellizco», señalan las mismas fuentes policiales. Por término general, un gramo suele costar 59 euros mientras que por un kilo se pueden pagar unos 31.000 euros.

Erich Vanacloig, comisario jefe de la Policía Local de Algemesí, resalta que, anualmente, realizan entre 400 y 500 incautaciones de droga con la heroína como una de las importantes junto a la marihuana y la cocaína.

Su labor, según explicó Vanacloig, se centra en trabajar con menores «para que encuentren los máximos obstáculos a la hora de conseguir la droga». Éste es sólo un grupo de población donde se pone el foco. Otro es el de los toxicómanos que incluso acuden a comprar droga con sus hijos menores: «En estos casos también nos ponemos en contacto con los respectivos departamentos de Servicios Sociales». El trabajo policial ha permitido aumentar el número de conductores que han dado positivo en el test de drogas. Si en 2017 fueron 45, en 2018 esta cifra subió hasta los 145 y este año se ha detectado a 55 conductores.