Cazan a un motorista a 190 kilómetros por hora fuera del circuito de Cheste
En el dispositivo de seguridad con motivo del Gran Premio de Motociclismo se han realizado ya más de 60 alcoholemias positivas, 300 actas por tenencia y consumo de drogas y se han inmovilizado seis motos trucadas por peligrosidad
A 190 kilómetros por hora en una zona limitada a 90 km/h. A esta velocidad circulaba un motorista cazado por el destacamento de la Guardia Civil de Tráfico, en los alrededores del circuito de Cheste, durante el dispositivo de seguridad con motivo del Gran Premio de Motociclismo. El joven, investigado por un delito contra la seguridad vial por superar en más de 80 km/h la velocidad permitida en vía interurbana, fue localizado por el radar móvil de la Guardia Civil en la CV-50 el pasado viernes por la tarde, en las proximidades del circuito.
Asimismo, fruto del amplio despliegue de policías locales venidos de hasta 15 municipios, coordinados por la Policía Local de Cheste, desde que comenzó el operativo el pasado viernes a las cinco de la tarde ya se han realizado más de 60 alcoholemias positivas, 300 actas por tenencia y consumo de drogas y se han inmovilizado seis motos trucadas por peligrosidad.
Llama la atención precisamente este tipo de motos con tubos de escape manipulados, algunos realizados con botellas de butano, para lanzar fuego, acompañado de los acelerones y el habitual ruido de los motores tan característico en estas concentraciones de moteros.
En las imágenes difundidas por redes sociales se observa una de estas motos en la avenida Castilla de Cheste y cómo un numeroso grupo de agentes procede a su inmovilización al poner en riesgo a los centenares de personas congregadas alrededor de estos vehículos manipulados.
La inmovilización viene acompañada de sanciones de hasta 3.000 euros por carecer de seguro y documentación, al tratarse de piezas dadas de baja, así como por la peligrosidad. También se ha sancionado a moteros por repostar gasolina en la vía pública, con el riesgo que ello supone dada la concentración de gente durante todo el fin de semana.
Cada año se dan más motos de este tipo con enormes tubos de escape, que los aficionados llevan al casco urbano del municipio en los días previos al Gran Premio de Motociclismo en furgonetas y que ocultan en plantas bajas alquiladas. Cuando no hay policías o guardias civiles en las inmediaciones, sacan el vehículo y comienzan el peligroso espectáculo de gasolina, ruido y fuego. Si detectan la presencia policial, rápidamente tratan de esconder de nuevo la moto, aunque como se ha visto, finalmente los agentes acaban pillando a los infractores, que son sancionados vía administrativa.
Sin incidentes graves
Respecto a incidentes graves, no ha habido que lamentar ningún hecho con heridos de relevancia durante el operativo de seguridad del Gran Premio de Cheste, que finalizará a las seis de la tarde de este domingo. Salvo algún hecho aislado como la detención de un motorista por atentado a agente de la autoridad en la noche de este pasado sábado tras ponerse agresivo con una agente de la Policía Local.
En el caso del motorista cazado a 190 kilómetros por hora este pasado viernes las penas a las que se enfrenta son a una multa de entre seis y doce meses, trabajos en beneficio de la comunidad, e incluso prisión de tres a seis meses. Así como la privación del derecho a conducir por un período de uno a cuatro años.