La 'casa de los horrores' en España: ancianos encerrados, drogados y expoliados

La 'casa de los horrores' en España: ancianos encerrados, drogados y expoliados
EFE/Román Ríos

Se ganaban la confianza de los mayores para luego robarles sus bienes, y en cuatro años se hicieron con más de 1,8 millones de euros

AFP

Atraer a ancianos extranjeros, encerrarlos en una «casa de los horrores» y expoliarles sus bienes, para con su dinero construir un complejo turístico en una playa de surferos en España. Es el «negocio» de una pareja cubano-germana que la Guardia Civil ha anunciado este jueves haber desmantelado.

En un chalet tildado de «casa de los horrores», los agentes encontraron a un anciano alemán y a una anciana holandesa en «pésimas condiciones», encerrados en habitaciones separadas, drogados y alimentados por sonda nasogástrica, según ha indicado en un comunicado la Guardia Civil de la provincia de Cádiz. Una vez rescatados, los dos ancianos, cuya edad se desconoce, fueron llevados a un centro, donde su salud mejoró significativamente.

Aparte de ellos, el instituto armado ha identificado a otras cuatro personas que habían sido «cuidadas» por la pareja, y que fallecieron «de manera sorpresiva, una vez que estos se hacían con todo su capital».

La pareja detenida, según indicaron a la AFP fuentes de la investigación, son la cubana Estrella y el cubano-alemán Markus, ambos encarcelados y acusados de maltrato. De acuerdo con las indagaciones de la Guardia Civil, se ganaban la confianza de los ancianos para luego robarles sus bienes, y en cuatro años se hicieron con más de 1,8 millones de euros.

Un dinero que a su vez fue blanqueado en la construcción de un complejo turístico en la playa de El Palmar, famosa en la zona y muy apreciada por los surfistas. Por la operación de blanqueo han sido detenidos otros cuatro individuos, actualmente en libertad provisional y acusados de un presunto delito contra el patrimonio.

La investigación arrancó a raíz de un aviso de la policía alemana, interesándose por el paradero de una rica mujer de 101 años y de nombre Maria Babes.
La investigación arrancó a raíz de un aviso de la policía alemana, interesándose por el paradero de una rica mujer de 101 años y de nombre Maria Babes. / AFP/Guardia Civil

La Guardia Civil ha puntualizado que ha dirigido comisiones rogatorias internacionales a Reino Unido, Italia, Alemania y Cuba, donde la pareja encarcelada «sería titular de cuentas y productos financieros».

La investigación arrancó a raíz de un aviso de la policía alemana, interesándose por el paradero de una rica mujer de 101 años y de nombre Maria Babes. Indagando, la Guardia Civil la encontró en un asilo de Chiclana de la Frontera, una turística localidad de la provincia de Cádiz, adonde había llegado en mal estado de salud.

Babes explicó que la pareja se había acercado a ella en la isla de Tenerife, donde vivía antes, se ganó su confianza y la hizo instalarse en Chiclana. Allí permaneció encerrada durante meses en una casa e incluso maniatada, mientras sus «cuidadores» se dedicaban a robarle sus bienes.

«En el mes de octubre mantenía un saldo de más de 162.000 euros [en su cuenta bancaria], y tras la aparición en su vida de esta pareja, a mediados de diciembre apenas llegaba a 300 euros, además de producirse la venta de su casa en Tenerife y no recibir ni un euro de la venta», ha detallado la Guardia Civil.

EFE/Román Ríos

Lo escabroso de la historia no termina aquí, y es que justo antes de que la Guardia Civil consiguiera detener a la pareja, estos se llevaron del asilo a Babes, que falleció cinco horas más tarde. Un giro sorprendente, ya que «la mañana de su muerte [la anciana] aparecía en un vídeo en perfecto estado de salud».

La mujer había cumplido en ese momento 102 años y su fallecimiento se registró como una muerte natural. Markus y Estrella insistieron en incinerarla urgentemente, por lo que no hubo autopsia alguna.

Finalmente, la Guardia Civil detuvo en Chiclana a la pareja germano-cubana, registró su casa y encontró que cerca tenían alquilado un chalet, donde se encontraban el anciano alemán y la anciana holandesa.

Sucesos