Bodas de conveniencia a 15.000 euros

Una pareja recién casada. / alvin mahmudov
Una pareja recién casada. / alvin mahmudov

La Guardia Civil desarticula una red que facilitaba la inmigración ilegal al concertar enlaces entre extracomunitarios y españolas

JAVIER MARTÍNEZVALENCIA.

La edad no importaba. Tampoco mostraban interés por la belleza, la fealdad, el buen carácter, la atracción sexual o la simpatía. Las mejores cualidades que pueden distinguir a una persona caían en saco roto cuando elegían a los contrayentes. Eran matrimonios de pura conveniencia. Una ardua investigación de la Guardia Civil de Valencia ha posibilitado la desarticulación de una organización delictiva que se dedicaba a concertar bodas, previo pago de una importante cantidad de dinero, entre ciudadanos extracomunitarios y mujeres españolas de etnia gitana y rumanas en situación legal en nuestro país.

La operación se ha realizado en dos fases y ya son 40 las personas detenidas de nacionalidades paquistaní, india, rumana y española, según informaron fuentes jurídicas. En los dos últimos días, los agentes de la Guardia Civil han arrestado a 13 individuos en Valencia, Alaquàs y Elda. El resto de implicados fueron detenidos el pasado mes de marzo durante la primera fase de la operación.

Según las investigaciones, el grupo desarticulado se dedicaba a facilitar la inmigración ilegal de los ciudadanos extracomunitarios que contraían los matrimonios de conveniencia. Las mujeres rumanas y españolas accedían a casarse con ellos a cambio de unos 3.000 euros. Algunas de estas personas ejercen la prostitución y tienen problemas económicos.

Los inmigrantes paquistaníes pagaban entre 10.000 y 15.000 euros por el enlace y por la documentación necesaria para adquirir la tarjeta de residencia de familiar comunitario. La red se encargaba también de falsificar documentos emitidos por organismos oficiales y actas matrimoniales.

Para no levantar sospechas el día de la boda en los juzgados de paz de varios pueblos o en el Registro Civil, los contrayentes que no hablaban español eran aleccionados por compatriotas que dominaban el castellano para que supieran contestar con frases convincentes las preguntas que les iban a formular.

Más de 20 enlaces ilegales

Los integrantes de la organización tenían sus funciones perfectamente estructuradas. Unos se encargaban de la captación de los futuros cónyuges paquistaníes, mientras que otros contactaban con testigos para las bodas o falsificaban los documentos necesarios.

Entre las 40 personas detenidas hay miembros de dos clanes, uno de ellos de etnia gitana, que convencían a mujeres españolas y rumanas para que se casaran con los hombres paquistaníes. Las cantidades de dinero que recibían estas personas también eran diferentes, como sucedía con los ciudadanos extracomunitarios.

Según las investigaciones de la Guardia Civil, la red desarticulada concertó más de una veintena de matrimonios de conveniencia en los últimos meses en la Comunitat Valenciana. Si surgía la dificultad de que había que justificar cierto tiempo de estancia en España, los individuos detenidos también resolvían con determinación y recurrían a las falsificaciones.

Además de captar a los contrayentes, un miembro de la red proporcionaba a los inmigrantes todo lo necesario para celebrar el enlace civil, les indicaban el registro al que debían acudir para la obtención del libro de familia y les informaban del lugar donde tenían que solicitar la tarjeta de residencia.

Los agentes se han incautado de documentación y material informático en los registros domiciliarios realizados en Valencia. La operación ha sido realizada por agentes del Grupo de Homicidios y del Servicio de Información de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia.

La magistrada titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Sagunto acordó prisión provisional, comunicada y sin fianza para 11 de las personas detenidas en la primera fase de la operación. La jueza valoró el riesgo de fuga y de destrucción de pruebas, ya que la investigación de la Guardia Civil seguía abierta en marzo para identificar y detener a todos los miembros de la organización delictiva.

Durante el primer operativo realizado pocos días antes de las fiestas falleras, la Guardia Civil detuvo a uno de los cabecillas de la red en una frutería situada cerca del antiguo centro hospitalario de La Fe. Este individuo se encargaba de buscar a futuros cónyuges. La investigación de la Guardia Civil de Valencia comenzó a principios de este año cuando un funcionario detectó irregularidades en los certificados de matrimonio que presentaron varios extranjeros para obtener sus documentos de identificación.