Juzgan un asesinato a tiros por una venganza entre clanes rivales de mercadillos de la Comunitat

Puestos de un mercadillo en un pueblo de la Comunitat Valenciana/
Puestos de un mercadillo en un pueblo de la Comunitat Valenciana

El juicio afecta a la contratación de un sicario para matar al integrante de otro grupo, en una venganza perpetrada en Vinaròs

EUROPA PRESSCastellón

Un jurado popular juzga desde este jueves en la Audiencia Provincial de Castellón a cinco miembros de un clan familiar acusados de contratar a un sicario para matar en 2008 al integrante de un grupo rival en el mercadillo municipal de Vinaròs. El fiscal pide para cada uno de los acusados 25 años de prisión. Uno de ellos fue detenido unos años antes en Puçol, con varias armas de fuego y un listado de rivales encabezado por el asesinado a tiros.

Aunque son seis los acusados, uno de ellos no ha comparecido debido a que padece una demencia sobrevenida, según ha explicado un letrado de la defensa. Del resto de procesados, dos se han acogido a su derecho a no declarar, mientras que los otros tres han negado los hechos e, incluso, dos de ellos han señalado que ni siquiera conocían a la victíma ni a su familia.

Según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, los acusados, puestos en común acuerdo, contrataron a una persona no identificada mediante precio con el ánimo de dar muerte a la víctima, que era miembro de un clan familiar enemigo.

Así, esta persona no identificada, el 2 de octubre de 2008, acudió con un arma de fuego al mercadillo semanal de Vinaròs en el que se hallaba trabajando la víctima y, «cumpliendo el plan que le había sido encomendado por los acusados», efectuó al menos cinco disparos a corta distancia, que impactaron en el cuerpo del perjudicado.

Como consecuencia de los disparos, la víctima sufrió diversas heridas, lo que provocó su inmediato fallecimiento, según el ministerio público.

El fiscal asegura que, con anterioridad a los hechos, en septiembre de 2005, uno de los acusados fue detenido en Puçol (Valencia) junto a dos personas de nacionalidad extranjera y le fueron inacutadas dos pistolas, tres cargadores y un listado de nombres, direcciones y fotografías de los integrantes del clan rival, en los que aparecía en primer lugar la persona a quien finalmente se dio muerte en venganza por un hecho cometido por familiares del fallecido contra los de los acusados, ocurrido en octubre de 2003 en Sabadell (Barcelona).

El ministerio público considera que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato, del que que son responsables los acusados en concepto de autores como inductores. Solicita para cada uno la pena de prisión de 25 años, así como una indemnización de 120.000 euros para la esposa del fallecido y 10.000 euros para cada uno de sus dos hijos por los daños morales sufridos.

«Una simple conversación»

El primero de los acusados en declarar ha asegurado que conocía a la víctima de haberla visto varias veces, que nunca había tenido ningún problema con ella ni con su familia y que no les había amenazado «jamás». Así, ha destacado que él no ha tenido «absolutamente» nada que ver con la muerte de la víctima. «Estoy aquí por una simple conversación y llevo años matirizándome con cinco hijos que tengo«, ha añadido.

Las otras dos acusadas que han declarado han señalado que no conocían al fallecido ni a su familia, y una de ellas ha subrayado que «jamás» había tenido ningún problema con la víctima ni con su familia. De los acusados que se han acogido a su derecho a no declarar, uno se ha limitado a decir que él es «víctima de todo esto» y que no pueden tener nada en contra de él «porque no lo hay», mientras que el otro ha apuntado que se quería ir a su casa.

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