Internado el menor que acuchilló a su profesora en clase tras enterarse del suspenso de un examen en un instituto de Valencia

Puerta del instituto de Secundaria de la Fuensanta, tras la agresión. / Irene Marsilla

Los compañeros del agresor le tiraron sillas para defender a su maestra y el violento joven se refugió en una terraza y luego se entregó a la policía tras una negociación con un inspector y su tutor

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

Un estudiante de Tercero de la ESO sembró el pánico ayer por la mañana en el complejo educativo de la Misericordia en Valencia al clavar un cuchillo a una profesora en el aula delante de sus compañeros de clase. La brutal agresión tuvo lugar después de que la víctima informara al joven de 15 años de que había suspendido el examen de Biología con una nota muy baja.

Tras recibir una cuchillada en el brazo, Esther M., de 40 años, logró zafarse del violento menor con la ayuda de varios alumnos, que lanzaron sillas al agresor para defender a la maestra. Fueron momentos de gran tensión, nerviosismo y miedo. Algunos de los escolares gritaron y se asustaron mucho, pero nadie más resultó herido.

Tras unos segundos de confusión y sentirse acorralado por sus compañeros, el joven salió del aula con el cuchillo en la mano y corrió por un pasillo para esconderse en una terraza. Eran las 9.20 horas de la mañana. Varios menores llamaron con sus móviles al 091 de la Policía Nacional y al 112 del Centro de Coordinación de Emergencias.

Vídeo: entró la Policía para detener al alumno

Los primeros avisos y datos del suceso que difundieron los alumnos por mensajes de wasap eran muy preocupantes, ya que los escolares pedían auxilio porque un joven había acuchillado a una profesora y se había atrincherado con el arma en una azotea. Una decena de patrullas de la Policía Nacional acudieron con urgencia al complejo educativo situado en el barrio de la Fuensanta. También se desplazaron al lugar dos ambulancias, un negociador de la policía y dos equipos de bomberos del Ayuntamiento de Valencia.

Dos agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de la comisaría de Abastos de la Policía Nacional fueron los primeros que llegaron al centro, y pocos minutos después, el patio principal del complejo se llenó de policías y bomberos. Los profesores y algunos jóvenes indicaron a los agentes cómo podían acceder a la terraza donde estaba el agresor.

Los policías montaron un operativo en los alrededores del edificio y pidieron la colaboración de los bomberos ante la posibilidad de que necesitaran un colchón hinchable para amortiguar la caída del menor. El despliegue policial fue seguido con gran expectación por los profesores y escolares desde las ventanas.

Los alumnos permanecieron confinados en las aulas durante cerca de 45 minutos tras seguir las instrucciones que habían escuchado por la megafonía del complejo. La tensión se palpaba en las clases pese a que la policía controló la situación en muy pocos minutos. Algunos de los escolares grabaron vídeos y audios con sus teléfonos móviles de la actuación policial y los difundieron a través de Instagram y grupos de wasap.

Mientras los jóvenes informaban en tiempo real en las redes sociales sobre los violentos hechos, la profesora recibía una primera asistencia sanitaria en el centro y poco después era trasladada al Hospital General de Valencia en una ambulancia de Soporte Vital Básico (SVB).

El joven permaneció armado con el cuchillo cerca de 15 minutos en la terraza, pero depuso su actitud violenta cuando un policía le dijo que soltara el arma. Tras una corta y amigable conversación, el tutor del alumno y un inspector negociador de la policía lo convencieron para que se entregara. Según informaron fuentes policiales, el escolar fue arrestado sin que ofreciera resistencia y las patrullas abandonaron el complejo educativo para que los profesores restablecieran la normalidad.

Una compañera de la víctima manifestó a LAS PROVINCIAS que el protocolo de emergencia funcionó tras el aviso del violento incidente. «Los alumnos fueron confinados en sus clases con rapidez y cerramos la puerta con llave hasta que la policía nos dijo que ya lo habían detenido», afirmó la profesora. «Lo importante es que Esther está bien y ya le han dado el alta. La cuchillada no ha sido profunda», añadió la maestra.

Otros docentes mostraron su sorpresa e indignación cuando se enteraron que el móvil de la agresión fue, presuntamente, la disconformidad del menor con una nota académica. Tras ser informada del grave incidente, la Generalitat Valenciana activó el protocolo de atención psicológica previsto para estos casos de violencia en las aulas.

Un equipo de inspección educativa formado por orientadores y psicopedagogos se desplazó al instituto para recabar información sobre el suceso y dar una atención directa a los escolares y profesores. También ofrecieron a la víctima los servicios jurídicos de la Generalitat.

Orientación psicológica

La Conselleria de Educación hizo un llamamiento a los medios de comunicación «para que respeten la intimidad y garanticen la tranquilidad en la comunidad educativa» donde ocurrieron los violentos hechos. La petición de prudencia informativa tiene como objeto que los equipos de orientación psicológica «puedan realizar su trabajo en óptimas condiciones», según informaron fuentes de la Generalitat.

Tras su rápida detención, el agresor fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores de Valencia. Reconoció ser el autor de los hechos y se acordó su internamiento en un centro. El joven cursaba Tercero de la ESO desde hace dos meses en el instituto de la Fuensanta, según informó un profesor.

Dos estudiantes en el complejo educativo Misericordia de Valencia esta mañana.
Dos estudiantes en el complejo educativo Misericordia de Valencia esta mañana. / Irene Marsilla

Los sindicatos ANPE y CSIF lamentaron ayer en sendos comunicados la agresión sufrida por la docente y trasladaron su apoyo al personal del centro. La central sindical CSIF considera que el incidente violento, aunque se trata de un hecho puntual, «muestra la necesidad urgente de potenciar más la autoridad del profesorado».

El 21 de febrero de 2011, un niño de 13 años propinó dos puñetazos a otro profesor en el mismo centro educativo porque el educador no le dejó regresar a clase para coger su cazadora. La agresión tuvo lugar en el recreo ante varios alumnos.

La víctima redujo al menor violento tras sujetarlo por el cuello y le causó una excoriación, lesión que luego esgrimió el adolescente para denunciar a su maestro. Además de los dos puñetazos que recibió en la cara, el profesor sufrió después un intento de agresión por parte del padre. Un policía y el vigilante del instituto impidieron que el educador fuera golpeado por segunda vez al abalanzarse sobre el hombre, que enfureció cuando su hijo le contó una versión diferente de los hechos.

Otras noticias