«Abrí los ojos y me di cuenta de que estaba viva»

El acusado. / J. monzó
El acusado. / J. monzó

Una víctima de violencia machista declara entre lágrimas en el juicio contra el joven que le dio una paliza y la violó en la Gran Vía Ramón y Cajal de Valencia

J. MARTÍNEZVALENCIA.

Una víctima de violencia machista declaró ayer detrás de un biombo en el juicio contra el hombre que le propino una brutal paliza y la agredió sexualmente en Valencia. La joven revivió los hechos y explicó entre lágrimas cómo su expareja le propinó puñetazos y patadas, le agarró del cabello para arrastrarla por el suelo y la violó tras intentar estrangularla. El procesado se enfadó con la víctima porque estaba mirando el móvil, la golpeó e insultó por celos y le gritó que debía satisfacerle porque él quería mantener relaciones sexuales.

El joven peruano reconoció los hechos ocurridos en su domicilio en la avenida de Ramón y Cajal después de una noche de fiesta, aunque declaró que estaba drogado cuando agredió a su expareja el 9 de diciembre de 2017. Tras la brutal paliza, la víctima se quedó dormida. «Abrí los ojos y me di cuenta de que estaba viva», manifestó con voz temblorosa. La mujer afirmó que no ofreció resistencia cuando el individuo la forzó, porque temía que él la matara si ella no accedía. Además, la víctima apenas se podía mover por el dolor tras los golpes recibidos.

Horas más tarde, el acusado permitió a su expareja acudir al Hospital Doctor Peset, pero él la acompañó y le obligó a grabar un audio donde ella aseguraba que las heridas que tenía se debían a una caída en la bañera. Poco después, la joven contó la verdad a un médico cuando el agresor no estaba delante. La Fiscalía pide para el procesado 17 años de prisión por los delitos de coacciones, lesiones, agresión sexual y vejaciones leves.

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