Encuentran un diente humano en la fosa del triple crimen de Alcàsser

Tres guardias civiles, el forense Francisco Etxeberria y un periodista junto a la fosa en el paraje montañoso de Tous. :: 'El lector de huesos' ETB/
Tres guardias civiles, el forense Francisco Etxeberria y un periodista junto a la fosa en el paraje montañoso de Tous. :: 'El lector de huesos' ETB

El hallazgo tuvo lugar cuando una televisión grababa en el paraje y la Guardia Civil investiga si el premolar pertenece a una de las niñas asesinadas

JAVIER MARTÍNEZ VALENCIA.

El prestigioso antropólogo forense Francisco Etxeberria encontró el pasado 16 de febrero un diente premolar que podría pertenecer a una de las tres niñas de Alcàsser. El descubrimiento tuvo lugar cuando la televisión ETB2 grababa un programa junto a la fosa donde Antonio Anglés y Miguel Ricart enterraron los cadáveres de las menores, hace ahora 24 años, tras violarlas y asesinarlas en el paraje montañoso de Tous.

El hallazgo fue puesto en conocimiento de la Guardia Civil ese mismo día, sin que el forense ni los periodistas tocaran el diente, para que los especialistas del laboratorio de criminalística lo recogieran y fotografiaran, tal y como estipula el protocolo de levantamiento de restos humanos. «Es un premolar que ha estado mucho tiempo al sol y estaba exfoliado, pero confío en que puedan extraer ADN», manifestó a LAS PROVINCIAS el doctor Etxeberria.

«El hallazgo fue casual. Estaba mirando al suelo y lo encontré a unos veinte centímetros del borde de la fosa», añadió. El forense restó importancia a su descubrimiento por dos razones: «Es normal que se puedan quedar huesos diminutos en un levantamiento de varios cadáveres en estado de descomposición, y si esto sucede en un paraje poco transitado es más fácil hallarlos porque no los pisa nadie», explicó el antropólogo forense.

El diente ha sido remitido al Departamento de Biología del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, donde se intentará extraer ADN para comprobar si pertenece a una de las niñas asesinadas. «Estoy seguro que es un premolar, y como lo encontré en el escenario de un crimen mi obligación era comunicarlo a la Guardia Civil», aseveró Etxeberria.

El forense halló el diente el pasado 16 de febrero cuando participaba en la grabación de un reportaje para el programa 'El Lector de Huesos' de ETB2. Tras fotografiar el premolar, Etxeberria acudió al cuartel de la Guardia Civil de Llombai para informar del hallazgo. También le acompañaron Igor Zabala, Urko Luengo y Dani Álvarez, el director, el productor y el presentador del programa de televisión, respectivamente. Al día siguiente, dos agentes del laboratorio de criminalística de la Comandancia de Valencia y otro guardia civil del cuartel de Llombai se desplazaron al paraje de La Romana para recoger el premolar.

El antropólogo forense hizo hincapié en «lo importante que es analizar exhaustivamente el escenario de un crimen», aunque precisó también que los dientes y pequeños fragmentos de un cuerpo en putrefacción se pueden quedar en el lugar del levantamiento del cadáver, como todo parece indicar que ha ocurrido en este caso. «La tierra ha sido lavada por la lluvia durante todos estos años y esto ha favorecido que el diente permanezca de forma patente», agregó Etxeberria. Junto a la fosa crecen tres sabinas que alguien plantó en recuerdo de Míriam, Toñi y Desirée. Los pequeños árboles están rodeados por una valla metálica.

Trágico aniversario

En enero de 2017 se han cumplido 24 años del hallazgo de los cadáveres de las niñas en el paraje de Tous. El 27 de enero de 1993, varios trozos de un volante médico con el nombre de Enrique Anglés, hallados cerca de los restos esqueléticos tras una minuciosa inspección de los investigadores, condujo horas después a la Guardia Civil hasta el domicilio de los Anglés en Catarroja. Pero el presunto autor material de los crímenes ya no estaba allí. Se iniciaba entonces una huida marcada por la suerte y el instinto de supervivencia del fugitivo, que se escondió durante varios días en casas abandonadas y chalés de la provincia de Valencia.

Tras ser cercado en los montes de Vilamarxant, Anglés secuestró a un agricultor y le obligó a llevarle en su furgoneta a la población conquense de Minglanilla. La víctima tardó dos días en denunciar los hechos. Las 48 horas de ventaja fueron decisivas en la fuga. Mientras la Guardia Civil buscaba al prófugo en los montes valencianos, el huido llegaba a Madrid y luego cruzaba la frontera de Portugal. Días después embarcó como polizón en el 'City of Plymouth' con destino a Dublín.

Tras ser descubierto, Anglés escapó en una embarcación neumática, pero un helicóptero lo detectó a 300 millas de Burdeos y lo devolvió al buque. El fugitivo pudo haber saltado al agua días después en la costa de Dublín y su rastro se perdió en el Atlántico. Desde entonces, su búsqueda ha continuado por distintos países de Latinoamérica y Europa.