Un policía y vecinos evitan un desastre tras arder un coche en una gasolinera

Un policía y vecinos evitan un desastre tras arder un coche en una gasolinera

El agente de paisano y los clientes de un gimnasio se enfrentaron a las llamas con extintores e impidieron la explosión de la estación de servicio

TONI BLASCO VALENCIA.

El desastre se rozó el viernes por la noche en una gasolinera de Valencia. Un coche comenzó a arder tras entrar en el recinto de una gasolinera de la calle Juan Verdeguer en el momento en que se encontraba junto a uno de los surtidores. Un policía local de paisano que en ese momento se encontraba repostando avisó de la emergencia al tiempo que, ayudado por varios clientes de un gimnasio, se enfrentó a las llamas con extintores mientras aguardaban la llegada de los bomberos.

El grave incidente bien pudo acabar en tragedia de no ser por el improvisado dispositivo de extinción organizado por el agente fuera de servicio. Los hechos se produjeron a falta de pocos minutos para las diez de la noche, cuando un Volkswaguen Polo llegó a las instalaciones de la estación de servicio ocupado por una joven, A. G. B, y su acompañante.

Al parecer, se disponían a respostar. Al situarse el vehículo junto a uno de los postes provisto de ocho mangueras de repostaje (cuatro a cada lado), el vehículo comenzó a perder combustible por un manguito. El peligro estaba servido.

Esta anomalía no paso desapercibida para el policía de paisano que se encontraba también llenando el depósito de su vehículo. De inmediato, procedió a sacar su coche de la gasolinera, al tiempo que advertía del peligro a los dos ocupantes del Polo y avisaba a la sala de transmisiones del 092. Pero no hubo tiempo de más. Sólo unos segundos después, el coche estallaba en llamas ante la mirada aterrorizada de los empleados y usuarios del establecimiento.

Por fortuna, la reacción fue inmediata. El agente municipal, ayudado por varias personas que se encontraban en un gimnasio cercano y que sacaron extintores del local, se volcaron de lleno en la tarea de sofocar el incendio. Mientras, los ocupantes del coche siniestrado y la empleada del surtidor se alejaban ante la peligrosa situación.

También fue clave la veloz llegada de refuerzos de la Policía Local. En pocos minutos, se unía una patrulla del cuerpo municipal perteneciente al Retén de Marítimo. Había comenzado una titánica lucha contrarreloj. La aparición de efectivos del Servicio Municipal de Bomberos terminó de completar el dispositivo contra el fuego. Con sus mangueras y extintores llegó la tranquilidad y se disipó la amenaza de una explosión de los depósitos de combustible de la gasolinera.

Una grúa municipal se encargó de apartar de la gasolinera el coche calcinado y retirarlo hasta un descampado próximo de la zona de Juan Verdeguer. Allí permaneció el malogrado Volkswagen en espera de que un camión con plataforma lo llevara a un depósito. A última hora de la noche todavía podían apreciarse los inquietantes restos del fuego en la estación de servicio.