El hombre que mató a su vecina a tiros en Sagunto se enfrenta a 25 años de cárcel

El hombre que mató a su vecina a tiros en Sagunto se enfrenta a 25 años de cárcel

El fiscal le acusa de dos delitos de asesinato, uno de ellos en grado de tentativa, y un jurado popular decidirá sobre el caso criminal

A. RALLOValencia

Las continuas disputas vecinales entre dos residentes en Sagunto terminaron con la muerte de la pareja de uno de ellos. José Ramón M. se enfrenta a una pena de 25 años de prisión, 17 de ellos por un delito de asesinato y ocho por el mismo delito en grado de tentativa. El crimen se produjo en agosto de 2013. Tanto José Ramón como Plácido, pareja de la víctima mortal, habían mantenido varias disputas vecinales por el volumen de la música, entre otras desavenencias.

La madrugada del 18 de agosto, alrededor de las seis y media de la mañana, el ahora acusado se dirigió hacia la vivienda de la pareja. Se apostó en la ventana, ya que conocía perfectamente que era la del dormitorio conyugal, y disparó en varias ocasiones «con intención de quitarles la vida», según relata el escrito de acusación del ministerio público al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS. El acusado tenía la correspondiente guía y licencia para la escopeta de caza que empleó para perpetrar el crimen.

La pareja se encontraba en el momento de los hechos en la cama de la habitación. Ambos utilizaban esta vivienda, ubicada en el camino de Hostalera en el término municipal de Sagunto, para disfrutar juntos de los fines de semana y los periodos de vacaciones.

Dos disparos de José Ramón terminaron con la vida de Dangira tras seccionarle la arteria femoral y causarle un «shock hipovolémico masivo», según la autopsia. Su compañero tuvo más suerte. Resultó con lesiones en el glúteo y la pelvis. Necesitó más de 90 días para reponerse de las lesiones. Todavía hoy, como secuelas, sufre la presencia de diez cuerpos extraños en la zona afectada por los disparos. La mujer asesinada tenía un hijo de 22 años de edad. Unos meses antes del crimen, las víctimas se habían inscrito como pareja de hecho, aunque su convivencia se remontaba se inició años antes.

Tras el horrendo crimen, José Ramón dejó pistas falsas en la escena del crimen, como una pintada en la valla del chalé de las víctimas con la amenaza de «paga o moere», para despistar a la Guardia Civil con un posible ajuste de cuentas. Tras ser interrogado, el hombre colaboró con los agentes del Grupo de Homicidios y los dejó entrar en su chalé. Además, les entregó sus dos escopetas y se sometió de forma voluntaria a la prueba de la parafina, un procedimiento que detecta la presencia de restos de pólvora en la mano de una persona que ha disparado recientemente un arma de fuego.

El ministerio público reclama una indemnización de 21.000 euros para el descendiente de la fallecida y otros 150.000 para su pareja. El fiscal considera que el acusado es autor de dos delitos de asesinato, uno consumado y otro en grado de tentativa, y solicita también que indemnice al herido con otros 10.000 euros por las secuelas que arrastra. Un jurado popular analizará el caso en los próximos meses.