Una anciana muere en un incendio en Torrevieja

El cadáver de la víctima, que vivía sola, fue encontrado por los bomberos que sofocaron el fuego

F. REYES torrevieja

Una mujer de 79 años de edad, que vivía sola, murió el miércoles 16 de abril calcinada en Torrevieja tras declararse un incendio en su vivienda, situada en un edificio de tres alturas en el número 100 de la calle Pedro Lorca, en el barrio salinero de La Punta.

Los servicios de emergencia se desplazaron con celeridad tras recibir a las 12.15 horas el aviso de que se había iniciado un fuego en una vivienda. Una vez allí procedieron a extinguir las llamas, pero ya no pudieron hacer nada por salvar la vida de la anciana. Los efectivos sacaron el cadáver del interior del segundo piso del edificio al tiempo que los vecinos eran desalojados de modo preventivo ante la virulencia de las llamas.

El incendio movilizó hasta la zona un considerable despliegue de bomberos, con un camión con escala, sanitarios y agentes de la Policía Local. Fue durante las tareas de extinción cuando se encontraron a la mujer tendida en el suelo, ya sin vida, por lo que las maniobras de reanimación fueron en vano.

Una vez que los bomberos lograron sofocar las llamas y ventilar la densa humareda que invadió todo el inmueble, los vecinos pudieron regresar a sus casas.

No obstante, además de la vivienda siniestrada, que quedó completamente destruida por las llamas, otros pisos, sobre todo el de la planta superior, también sufrieron daños considerables en la fachada como consecuencia del fuego y el denso humo, aunque serán los técnicos y peritos los que tendrán ahora que evaluar con más detalle el alcance de los desperfectos que ha ocasionado el siniestro y su valoración económica.

El pasado 6 de enero, un hombre de 75 años falleció en el incendio que se produjo en su vivienda en un tercer piso de la avenida de Madrid en Crevillent. Alertados por el humo que salía del interior del piso, los vecinos dieron la alarma al 112. De inmediato acudieron al rescate efectivos de la Policía Local y Guardia Civil, que tras derribar la puerta no pudieron acceder a la vivienda debido a la intensa humareda que salía del interior.