El 'vamping' te quita el sueño

El 'vamping' te quita el sueño

Este hábito afecta a la calidad del sueño y genera insomnio tecnológico

AGENCIAS / LP

El 'vamping' es un hábito que cada vez se extiende más entre los jóvenes (y muchos adultos). Se trata de utilizar las nuevas tecnologías antes de dormir. La neuróloga de la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra, Ángela Milán, ha desvelado que tiene efectos negativos para la salud, ya que la luz azul de onda corta emitida por las pantallas afecta a la calidad del sueño y al rendimiento.

La clave está en la melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño y que suele producir el cerebro unas dos horas antes de dormir. Si se usan aparatos electrónicos con luz en ese periodo, el cerebro entiende que aún es de día y no segrega la hormona, ya que la luz detiene la producción, por lo que se retrasa el inicio del sueño y se duerme menos horas, lo que se llama insomnio tecnológico.

Los niños, «que tienen móviles cada vez más jóvenes son los más afectados», ha dicho la experta. Diversos estudios muestran que la falta de sueño provocada por el uso de las pantallas perjudica en mayor medida a los niños, ya que la producción de melatonina se reduce hasta un 90% más que en el adulto.

Además, la alteración en la segregación de la melatonina influye en el apetito. La endocrinóloga pediátrica María Alija asegura que la luz de las pantallas inhibe la producción de la melatonina, por lo que aumenta la producción de neuropéptidos, que estimulan el apetito y la apetencia por alimentos más grasos y dulces. «Por eso, si no respetamos nuestros ciclos de sueño y, además, utilizamos pantallas antes de dormir, alteramos el proceso natural, por lo que tenemos más hambre, nos apetecen más dulces y, por tanto, engordamos más. Diversos estudios muestran que dormir entre tres y cinco horas menos de lo habitual lleva a consumir 385 calorías más al día, lo que conlleva un aumento de peso si se produce de forma prolongada. Como dato a tener en cuenta, a día de hoy, dormimos siete horas, mientras que, en los años 60, la media de sueño era de nueve horas», ha argumentado.

Asimismo, apostilla, la reducción de horas de sueño provoca que aumente el cansancio y, por tanto, no estaremos tan activos, algo que, a largo plazo, también afectará al peso. Y es que, tal y como ha recalcado, al dormir, no solo importa la cantidad de horas, sino la calidad del sueño en todas las etapas. «Los especialistas aseguran que es necesario descansar adecuadamente para rendir con eficacia, pensar con claridad, asentar la memoria y reaccionar con agilidad. Pero, además, un sueño óptimo previene de sufrir enfermedades como infartos, ictus o depresiones», ha zanjado la especialista de la Unidad del Sueño, Elena Urrestarazu.