Estos son los síntomas del peligroso golpe de calor

Termómetro marcando los 35ºC en la ciudad de Valencia. / Jesús Signes

Los más vulnerables son los niños menores de cinco años y las personas mayores de 65, mujeres gestantes y enfermos crónicos

EUROPA PRESS

Especialistas del Departamento de Salud de Manises han advertido sobre la sintomatología «confusa» que presentan los «golpes de calor», ya que, en ocasiones, pueden llegar a tratarse como patologías leves. En su fase inicial, los síntomas más habituales y que pueden pasar desapercibidos son dolor de cabeza, mareos, fatiga o somnolencia.

Los síntomas del golpe de calor «son comunes y pueden generar confusión», han alertado. «Es importante estar alerta y vigilante para controlar la evolución y consultar, en caso de que sea necesario a un especialista», ha señalado la médica de familia Lara González.

Los, expertos han especificado que también es frecuente el dolor abdominal, la sudoración importante, la piel seca o los calambres. También puede elevarse la temperatura corporal, en 10-15 minutos puede subir hasta los 41 grados, las convulsiones o la alteración de la conciencia.

«En estos casos, es fundamental actuar a tiempo y acudir al hospital, ya que el golpe de calor es una situación grave en la que se producen fallos en diferentes órganos», ha explicado González.

En su gran mayoría, las personas más vulnerables de sufrirlo son niños menores de cinco años y personas mayores de 65, así como mujeres gestantes y enfermos crónicos. La doctora González ha lamentado que «el golpe de calor puede ser especialmente peligroso en las personas mayores y frágiles, en los niños, especialmente hasta los cuatro años, y en los dependientes porque los mecanismos de compensación no son iguales que los de una persona que no tiene ninguna enfermedad».

Una mujer y una niña combaten el calor refrescándose en una fuente.
Una mujer y una niña combaten el calor refrescándose en una fuente. / Julio Muñoz

Algunos medicamentos pueden interferir en los mecanismos de regulación del cuerpo, por eso, los médicos deben advertir a los pacientes de los riesgos de estos medicamentos como pueden ser antihistamínicos, diuréticos, betabloqueantes o algunos estimulantes.

Las temperaturas altas de estas fechas, la exposición directa al sol o la excesiva humedad son condicionantes propicios para que los Centros de Salud reciban a «muchas personas aquejadas de insolaciones, deshidratación o golpes de calor», han informado desde el Departamento de Manises.

Prevenir y actuar

«Lo más importante de un golpe de calor es tratar de prevenirlo, pero en el caso que suceda hay que enfriar al afectado e intentar bajar la temperatura corporal con agua fría o hielo mientras se espera la llegada de los servicios médicos», ha resaltado González. «Si la persona está consciente se puede ofrecer beber agua», ha añadido.

El Servicio de Urgencias del Hospital de Manises ha aconsejado «beber mucha agua y líquidos sin alcohol ni cafeína, sobre todo para los colectivos vulnerables, comer abundantes frutas y evitar comidas muy pesadas y copiosas».

En cuanto a la realización de actividades al aire libre, es conveniente «usar ropa ligera de algodón de color claro, evitar actividades físicamente extenuantes, usar protección solar y sombrero o gorro para proteger la cabeza, y permanecer en lugares frescos y ventilados», ha explicado. Además, también ha recomendado «tomar duchas con agua templada para que no haya mucho contraste de la temperatura».