La Fiscalía investiga un delito contra la salud pública por la carne contaminada

El gerente de Magrudis cierra la puerte de la sede de la empresa en Sevilla tras pasar su abogado./Efe
El gerente de Magrudis cierra la puerte de la sede de la empresa en Sevilla tras pasar su abogado. / Efe

La ley contempla penas de prisión de hasta cuatro años para quien «adulterare con aditivos u otros agentes no autorizados los alimentos, sustancias o bebidas destinadas al comercio»

R. C.

La Fiscalía de Sevilla investiga un posible delito contra la salud pública tras la denuncia presentada por la Junta de Andalucía contra la empresa Comercial Martínez León, que habría comercializado la carne mechada de Magrudis, origen del brote de listeriosis, sin un etiquetado correcto.

La Junta presentó la denuncia ante la Fiscalía para que confirmara que Martínez León reenvasó la carne de Magrudis sin indicar cuál era el proveedor del producto que llegaba finalmente al consumidor.

La investigación se basa en los artículos 364 y siguientes, hasta el 367, del Código Penal, que abordan delitos contra la salud pública relativos a la contaminación de alimentos y de bebidas, han informado a Efe fuentes de la Fiscalía.

El artículo 364 explica que la persona que «adulterare con aditivos u otros agentes no autorizados susceptibles de causar daños a la salud de las personas los alimentos, sustancias o bebidas destinadas al comercio alimentario, será castigado» con penas de prisión de uno a cuatro años.

Además, se le podrá castigar con una multa de seis a doce meses e inhabilitación especial para profesión, oficio, industria o comercio por tiempo de tres a seis años a los productores, distribuidores o comerciantes que pongan en peligro la salud de los consumidores, según recoge el Código Penal.

«Si el reo fuera el propietario o el responsable de producción de una fábrica de productos alimenticios, se le impondrá, además, la pena de inhabilitación especial para profesión, oficio, industria o comercio de seis a diez años», precisa el artículo 364 del Código Penal.

Tras la denuncia de la Consejería, la Fiscalía de Sevilla ha emitido un oficio para que Salud les remita el acta de inspección en el que informaba de que la comercializadora reenvasaba la carne de Magrudis, si se ha procedido a la retirada de todos los alimentos contaminados y las inspecciones que están haciendo sobre el brote.

Hasta ahora, el brote ha afectado a 193 personas, entre ellas a una anciana que murió y a una mujer que perdió a su bebé, y se sospecha que causó la muerte de un enfermo terminal de cáncer y otro aborto, extremos que están pendientes de confirmar los análisis epidemiológicos.

La investigación judicial estará condicionada a que la Policía determine si lo ocurrido con este brote es una actuación negligente de la empresa por no hacer los controles necesarios para impedir la venta de la carne contaminada o, sin embargo, ha habido intención de poner en el mercado productos en mal estado.

Esa diferencia es básica para establecer el denominado «dolo» o intencionalidad en la actuación de la empresa y por tanto si existe responsabilidad penal o solo administrativa, han subrayado fuentes judiciales.

En caso de responsabilidad penal, podría imputarse a la empresa un delito contra la salud pública y, en concurso con él, diferentes delitos por cada una de las personas que han sufrido lesiones y otros tantos por las muertes y abortos imprudentes, han añadido las mismas fuentes.

En cualquier caso, el sistema judicial español tiene una limitación para las condenas, que como máximo puede ser el triple del delito más grave que se le impute.

Además de la Fiscalía de Sevilla, la Fiscalía Superior de Andalucía ha abierto una investigación penal sobre el brote de listerioris tras recibir la denuncia presentada por la Asociación Defensor del Paciente, está analizando la documentación adjuntada por los denunciantes y ha solicitado la actuación de oficio de la Unidad de Policía Adscrita a la Fiscalía.

«Esto no es magia»

Mientras, la ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, ha afirmado, ante el pronunciamiento de la empresa Magrudis que elaboró la carne que ha provocado un brote de listerioris, que «esto no es magia», había «unos gérmenes» y «los enfermos están ahí y la contaminación también».

Carcedo ha realizado estas manifestaciones en San Sebastián, donde ha visitado las instalaciones del Basque Culinary Center, tras las declaraciones del gerente de Magrudis, José Antonio Marín, que este lunes defendió que había cumplido todas las leyes sanitaria y dijo desconocer cómo se produjo la infección por listerioris

La ministra ha indicado que el responsable de la empresa «tendrá que decir lo que considere», pero ha afirmado que «esto no es magia». «Había unos gérmenes que crecieron, que se identificaron y que generaron enfermedad, esto es lo real, es lo que existe», ha añadido.

Facua insta a reclamar indemnizaciones

El portavoz de Facua-Consumidores en Acción, Rubén Sánchez, ha instado este martes a los afectados por el brote de listeriosis a reclamar indemnizaciones tanto por los daños sufridos en su salud como por los perjuicios económicos derivados de ello.

Sánchez ha detallado en rueda de prensa que puede reclamar indemnización cualquier persona que haya sufrido listerioris vinculada al brote originado en la carne mechada elaborada por la empresa sevillana Magrudis y que no es necesario para ello haber estado hospitalizado.

«Ni siquiera es necesario que te hayan dado de baja laboral, lo importante es acreditar qué tipo de perjuicios has sufrido», ha dicho el portavoz de Facua, que ha resaltado que «lo fundamental» es contar con un informe médico entregado por el centro sanitario en el que hayan sido atendidos.