Quirónsalud Valencia

No te quemes, en verano protección extra contra el sol

No te quemes, en verano protección extra contra el sol
A pesar de que cada día hay más conciencia sobre la necesidad de protegerse, el uso correcto de fotoprotectores es una de las asignaturas pendientes para una parte de la población, a la que los dermatólogos avisan de que no hay que bajar la guardia ante la radiación solar
SUPLEMENTOS

El verano es la época en la que más preocupados estamos por nuestra piel, pero cada año surgen dudas sobre cómo protegerla de manera adecuada, disfrutando del sol y del verano por todo lo alto y de una forma saludable. Y no es algo que se deba pasar por alto. Cada año se diagnostican en España alrededor de 5.000 casos de melanoma –el tumor de piel con peor pronóstico– y unos 71.000 casos de cáncer cutáneo no melanoma. En conjunto, el de piel es el cáncer más frecuente, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, aunque un estudio reciente muestra que las muertes por melanoma están disminuyendo entre los jóvenes y la población adulta, la concienciación sobre el peligro de no protegerse correctamente todavía es escasa. Según datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el 88% de los españoles comprende que una exposición al sol excesiva aumenta el riesgo de cáncer de piel, pero solo el 18% se protege adecuadamente.

La población es consciente de la importancia de una protección extra contra el sol, pero en la mayoría de casos no se aplica la fotoprotección de forma correcta y no conoce más alternativas que la crema con alto nivel de protección. «Muchas personas creen que con solo aplicar una protección de factor 50 a base de crema es bastante para protegerse del sol, pero en ocasiones no es suficiente», advierte la doctora Verónica López, dermatóloga de la Unidad de Dermatología del Hospital Quirónsalud Valencia y del Área de Dermatología Estética del Instituto Médico Ricart. «También se puede tomar fotoprotectores por vía oral, que se pueden comprar en las farmacias y que ayudan a evitar la oxidación que produce el sol y, sobre todo, las quemaduras solares que producen daños a largo plazo», añade la doctora López, que también recuerda la importancia de utilizar otro tipo de protectores como ropa técnica –gorras, camisetas, etcétera–, pantallas, parasoles o sombrillas.

Varias investigaciones dermatológicas recomiendan tomar productos con alto contenido en 'Polypodium leucutomos', un extracto de procedencia 100% natural, que protege y activa los mecanismos de defensa naturales de la piel al tomar el sol. De ahí que sea considerado como un gran protector frente al cáncer de piel, ya que posee la capacidad de bloquear las acciones nocivas de los rayos ultravioleta. A pesar de ello, la doctora López insiste en que «nunca hay que dejar de usar otros fotoprotectores, como cremas, gorras, o lociones, aunque usemos los protectores por vía oral».

Uso correcto

Cada vez hay mayor conciencia sobre el uso de fotoprotectores pero los profesionales que velan por la salud y el cuidado de la piel echan en falta un mayor conocimiento sobre el uso correcto de la mayoría de ellos, sobre todo los más utilizados. Sus recomendaciones inciden en cuestiones como la frecuencia de aplicación, las pautas correctas a la hora cuidar a los más pequeños o el uso más allá del tiempo de ocio en piscinas o playas. Por lo general, la crema protectora debe aplicarse unos 30 minutos antes de exponerse al sol, hay que replicarla normalmente cada dos horas y siempre tras salir del agua. Es importante volver a aplicar crema después de mojarse, inciden los expertos, porque gran parte de ella desaparece al mojarse y secarse con la toalla. Para los niños, las medidas deben ser las mismas que para un adulto, aunque extremando las precauciones, según destaca la doctora López. «Para los bebes menores de seis meses se debe evitar la exposición al sol ya que no se les debe aplicar ningún tipo de filtro ni barrera. A partir del año y medio se podría comenzar a aplicar cremas pediátricas», concreta la dermatóloga del Hospital Quirónsalud Valencia y del Área de Dermatología Estética del Instituto Médico Ricart.

Otros de los grandes desconocidos para protegerse contra el daño que puede causar el sol son los protectores capilares, que evitan que se dañe el cuero cabelludo, sobre todo, en personas que tienen poco pelo. También existen dudas, tal y como señala la doctora López, entre las personas que tienen un tipo de piel más clara. La dermatóloga del Instituto Médico Ricart confirma que, «aunque el índice de protección solar debería ser el mismo, tanto la frecuencia de aplicación como el tiempo de antelación para aplicarse el protector deben ser más altos».

Correcta aplicación

Una de las cuestiones con las que más cuidado hay que tener a la hora de protegerse ante los rayos del sol es que nunca se debe suplir un método con otro. Si se utiliza una gorra o se está debajo de una sombrilla, no hay que dejar de aplicarse una crema de protección alta, ya que los diferentes tipos de fotoprotección son siempre complementarios. La protección oral, por ejemplo, nunca evita tener que utilizar protección tópica en forma de crema o espray, tal y como avisan los dermatólogos.

Otros errores comunes a la hora de protegerse pasan por pensar que, al estar en la sombra los efectos del sol son menores –falso, ya que gran parte de la radiación incide sobre la arena o el agua– y que la fotoprotección solo es necesaria en los momentos de ocio. Dermatólogos como la doctora López inciden en lo esencial que es proteger la piel en cualquier actividad que se realice al aire libre y en la que el sol pueda dar de manera directa. Esto incluye paseos, cualquier actividad física y deportiva en la naturaleza o trabajos que se realicen al exterior.

Para protegerse, la doctora López señala que cualquiera de las variedades que existen en el mercado «son igual de efectivas», ya sean protectores minerales o químicos y se presenten en texturas como crema, fluido, gel, loción, maquillaje o espray. Eso sí, siempre hay que tener en cuenta el tipo de piel. Los expertos avisan de que el fotoprotector debe proteger frente a diferentes radiaciones solares como las radiaciones ultravioletas A y B, la radicación infrarroja y la luz visible. Eso sí, la dermatóloga de Instituto Médico Ricart recuerda que, por supuesto, «no todas las horas del día son igual de buenas para exponerse al sol y que siempre hay que evitar ponerse al sol en las horas centrales del día».