Contra el ciberacoso, el "grooming" y el "sexting"

Contra el ciberacoso, el "grooming" y el "sexting"

El 5,8% de los adolescentes de entre 12 y 16 años sufre acoso digital de manera ocasional y casi el 2% lo padece frecuentemente. Los expertos aconsejan cómo frenar este fenómeno

REDACCIÓNvalencia

En torno a un 80% de los casos de ciberacoso es la prolongación digital de un acoso presencial. Así, el 5,8% de los jóvenes con edades entre los 12 y los 16 años sufre acoso digital ocasionalmente, y quienes lo padecen con regularidad nutren un 1,8% de esta población, según un estudio realizado por Save de Children, en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid. «A esas edades comienza la navegación individual en las redes sociales. Hasta ahora, el menor era, o debía ser, acompañado por un adulto, sin embargo, a estas edades el menor exige una mayor autonomía y no quiere ser supervisado. Es el momento en que todo lo que hemos enseñado al menor en cuanto a seguridad, huella e identidad digital debe ponerse en marcha», alerta la doctora María Angustias Salmerón Ruiz, pediatra de la Unidad de Medicina de la Adolescencia de La Paz y experta en nuevas tecnologías de la AEP.

Medidas para atajar el problema

Para frenar o minimizar el riesgo de cualquier forma de ciberacoso, como el grooming o el sexting, las expertas recomiendan:

-Permitir el uso del móvil en niños y adolescentes, atendiendo a la madurez individual de cada uno, y no tanto a la edad.

-Los padres deben hablar el lenguaje tecnológico de los menores, como forma de entenderse con ellos, ganar su confianza. «De esta manera podrán prevenir e intervenir a tiempo en caso de detectar cualquier acoso fruto del uso indebido de las redes sociales», dice Esther Aren, delegada provincial de Participación Ciudadana de Madrid.

-Educar con valores como el respeto a los demás, a la dignidad propia y del otro, a la empatía, «pero en un entorno diferente», afirma la doctora Salmerón.

-Ser conscientes del peligro que entraña el uso de las redes, sobre todo si el menor está solo. «Los acosos pueden iniciarse con una simple broma que se escapa de las manos, con una frase a priori inofensiva, escapan a la atención de adultos no inmersos en el uso de las redes sociales. Actitudes que podrían y deberían atajarse», asegura Aren.

-Enfrentar el acoso y denunciarlo.

-Nunca contestar a las provocaciones del acosador.

-Hacer una captura de aquellos mensajes o imágenes impropios.

-Denunciar a la plataforma digital correspondiente lo sucedido.

-Eliminar o bloquear al acosador en todos los perfiles sociales.

-Avisar al centro escolar y denunciar en comisaria, aun cuando el acosador sea menor de 14 años.

«El índice de depresión o suicidio es mayor en los menores agredidos a través de las redes sociales», advierte la doctora Salmerón. «Hay que creer lo que el menor está contando, prestarle ayuda y solución de manera inmediata, alejar a la víctima del agresor, trabajar con el agresor para que entienda que no existe un mundo real y otro virtual, que el insulto o la vejación en redes sociales hace tanto daño como en la puerta del colegio o el instituto, o hacer que el agresor pida perdón a la víctima llegado el caso, son actitudes fundamentales para evitar que la situación derive en un cuadro psicológico peor».