Pautas para no sufrir intoxicaciones alimentarias en verano

Pautas para no sufrir intoxicaciones alimentarias en verano

Consumir agua potable es uno de los hábitos más importantes para prevenir una posible intoxicación

EFE

Los expertos alertan del aumento de las intoxicaciones alimentarias por las elevadas temperaturas del verano y recomiendan adoptar medidas como el consumo exclusivo de agua potable, no interrumpir la cadena de frío, respetar las fechas de caducidad y lavar adecuadamente las frutas y hortalizas crudas.

El instituto tecnológico de la industria agroalimentaria (AINIA) señala en un comunicado que sólo en España se registran cerca de 400 brotes anuales de enfermedades relacionadas con la alimentación, según la Asociación de Microbiología y Salud (AMYS).

Las elevadas temperaturas del verano favorecen el desarrollo de microorganismos en los alimentos y por tanto, la posibilidad de sufrir toxoinfecciones alimentarias

Según explica el especialista en Seguridad Alimentaria de AINIA Roberto Ortuño, «los estudios sobre enfermedades transmitidas por alimentos señalan como principales causas una temperatura inadecuada en la conservación, manipulación incorrecta, cocción insuficiente y falta de limpieza».

Además, las elevadas temperaturas del verano favorecen el desarrollo de microorganismos en los alimentos y por tanto, la posibilidad de sufrir toxoinfecciones alimentarias, más conocidas como enfermedades de transmisión alimentaria, indican desde el instituto tecnológico.

Para evitarlo y mantener la seguridad alimentaria en verano, AINIA recomienda seguir una serie de pautas, basadas en las Reglas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), como consumir exclusivamente agua potable, también para hacer hielo; lavar adecuadamente las frutas y hortalizas que se vayan a consumir crudas, y no interrumpir la cadena de frío.

Asimismo, aconseja respetar las fechas de caducidad y rechazar los envases abombados, oxidados o deteriorados.

«La adopción de estas sencillas precauciones en cada una de las etapas evitará numerosas enfermedades de transmisión alimentaria provocadas por una inadecuada manipulación o conservación de los alimentos», señala Ortuño.

También recomienda vigilar las condiciones de higiene de los alimentos en el momento de la compra, comprar sólo en establecimientos autorizados, y no llevar en la misma bolsa alimentos y productos de droguería (limpieza y desinfección) ya que pueden ser tóxicos.

Además, asegura que un correcto almacenamiento de los alimentos es esencial para reducir el riesgo de intoxicaciones alimentarias, y «leer siempre las etiquetas donde se indican las condiciones especiales, si las hubiere, en las que hay que conservar los alimentos».

En cuanto a la manipulación de alimentos, señala que hay que cumplir las estrictas prácticas higiénicas, como mantener las manos siempre limpias, hacer la limpieza de la cocina diariamente, poniendo especial cuidado en almacenar la basura en recipientes lisos, lavables y cerrados, que estén alejados de los alimentos.

Un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los alimentos crudos

Los alimentos pueden estar contaminados por microorganismos, por lo que si se cocinan bien, estos microorganismos pueden ser destruidos por el calor, y recomienda que la temperatura a la que debe someterse el alimento debe ser lo suficientemente alta para que alcance un mínimo de 70 grados en el centro del producto.

Advierte además de que un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los alimentos crudos o con objetos que hayan estado en contacto anteriormente con un alimento crudo (cuchillos, tablas, superficies o trapos), y aconseja usar papel de cocina.

En cuanto al proceso de descongelado, aconseja que se haga en el frigorífico durante la noche anterior a la preparación, y el consumo lo antes posible ya que las demoras importantes originan que las bacterias puedan reproducirse.