España, entre los países con mayor incremento de miastenia

España, entre los países con mayor incremento de miastenia

Debilidad y fatiga son los principales síntomas de una enfermedad neuromuscular que afecta sobre todo a mayores de 65 años, aunque el 20% se diagnostica en niños

REDACCIÓNmadrid

Cada año se diagnostican en España unos 700 nuevos casos de miastenia, una disfunción de la unión neuromuscular caracterizada por debilidad y fatiga de los músculos esqueléticos. Su forma más grave es la miastenia gravis, de origen autoinmune y crónica, que cursa con brotes de mejoría y agravación y que es progresiva e invalidante, según la Sociedad Española de Neurología (SEN). Actualmente se estima que la padecen 10.000 personas en España, donde se ha registrado, junto con Dinamarca, Japón y Canadá, el mayor incremento de casos de miastenia gravis en mayores de 65 años, probablemente por, entre otras causas que aún se desconocen, el papel que puede jugar el envejecimiento del sistema inmune.

«A lo largo de los últimos años hemos comprobado un aumento de incidencia y prevalencia de la miastenia en España tanto debido a factores biológicos, como puede ser el envejecimiento progresivo de la población, pero también gracias a una mejor identificación de los pacientes y los avances terapéuticos», mantiene el doctor Jesús Esteban Pérez, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Neuromusculares de la Sociedad Española de Neurología, con motivo de la celebración del día nacional contra la miastenia.

Aunque la miastenia puede desarrollarse a cualquier edad, y entre un 10% y un 20% de los casos se diagnostican en la infancia, tiene una mayor incidencia en mujeres con edades comprendidas entre los 20 y los 40 años, y en hombres mayores de 50, con una incidencia en mayores de 65 años muy superior a lo esperado. El 60% de los casos se identifican antes del primer año de experimentar los primeros síntomas.

«Actualmente, desde que una persona experimenta los primeros síntomas hasta que recibe un diagnóstico, discurre un periodo de entre 3 meses y 3 años, unos tiempos que han mejorado sustancialmente en los últimos años», dice el doctor Esteban. «Puesto que la debilidad es un síntoma común de otros muchos trastornos, los retrasos en el diagnóstico se dan sobre todo en los casos en los que su debilidad es muy leve o cuando solo se presenta en algunos músculos. Además es una enfermedad muy variable, cuyo inicio puede ser muy repentino».

En la mayoría de los casos, el primer síntoma perceptible es la debilidad en los músculos oculares; en otros, la dificultad para tragar o para hablar; y en los casos más severos se siente en todos los grupos musculares, incluyendo aquellos involucrados en la respiración. «Calculamos que en más del 70% de los casos la enfermedad se inicia con afección de la musculatura ocular y en un 20% continúa afectando exclusivamente a los ojos. Pero en el 80% de los casos restantes la enfermedad termina afectando a otros grupos musculares», asegura el doctor Esteban.

El 90% de los pacientes pueden llevar vidas normales o casi normales, gracias a los tratamientos, que son individuales, dependiendo de la edad, forma clínica, gravedad y ritmo de progresión de la enfermedad. «Es importante seguir mejorando en los tiempos de diagnóstico porque la fase más activa de la enfermedad suele estar en los primeros siete años, siendo en los dos primeros cuando más progresa. Pero gracias a las mejoras en los fármacos se ha conseguido que la mayoría de los pacientes vuelvan a realizar una actividad normal. No conseguimos retirar la medicación a más de un 30% de los casos, en el resto los pacientes deben seguir con ella durante toda su vida, pero actualmente un 90% de los pacientes pueden llevar vidas normales o casi normales. Con la enfermedad estabilizada, la esperanza de vida de los afectados

puede ser similar a la de la población sana», concluye el doctor Esteban.

 

Fotos

Vídeos