Un guante para controlar el temblor del párkinson

La investigación está en la última fase./
La investigación está en la última fase.

El Hospital 12 de Octubre de Madrid, el CSIC y la Universidad de Göttingen prueban un exoesqueleto robótico que regula el temblor a través de la neuroestimulación, gracias a su sistema de control del movimiento, que funciona con sensores y electrodos.

L. ONTIVEROSMADRID

El Proyecto NeuroTremor, que busca crear un guante capaz de atenuar los temblores provocados por el párkinson y otras enfermedades neurológicas, ha entrado en la última fase. En el Servicio de Neurología del Hospital Universitario 12 de Octubre, con la colaboración del Centro Superior de Investigaciones Científicas CSIC- y la Universidad de Göttingen, se dan los pasos para desarrollar un exoesqueleto robótico que contenga un sistema de control del movimiento, sensores flexibles y un conjunto de electrodos para regular el temblor a través de la neuroestimulación.

Mejoras significativas en pacientes

Esta neuroprótesis es capaz de identificar si la extremidad superior está temblando y si quiere ejecutar movimientos voluntarios o no, en cuyo caso, a través de la estimulación eléctrica se estabiliza el temblor, explican desde el Hospital 12 de Octubre. Una vez ajustada en el brazo, científicos y pacientes han observado una reducción significativa de la discapacidad causada por la enfermedad. Estos trastornos pueden afectar hasta el 10 por ciento de las personas comprendidas entre los 50 y 89 años, y aproximadamente el 65 por ciento de la población afectada encuentra serias dificultades para desarrollar actividades de la vida diaria.

La investigación, que se testea con 80 pacientes de edades comprendidas entre 40 y 80 años, quiere ofrecer una alternativa a los tratamientos farmacológicos y quirúrgicos actuales que producen una disminución de su eficacia con el paso del tiempo o que no pueden aplicarse en todos los pacientes por su riesgo quirúrgico. Para ello a los pacientes se les ha sometido a diferentes pruebas de medición e imagen avanzada para conocer el comportamiento de sus músculos durante el temblor. Se consigue así, además, incorporar los avances en robótica a la práctica clínica, con beneficios directos en la salud y bienestar de los pacientes, según los investigadores del Hospital 12 de Octubre.