Quirónsalud Valencia

Cómo recuperar la piel tras el verano

La piel sufre durante estos meses por culpa de la exposición al sol. La vuelta a la normalidad es una excelente oportunidad para recuperarla y eliminar manchas, arrugas o flacidez.
SUPLEMENTOS

El verano, con el exceso de exposición solar, el calor, la humedad y los cambios en nuestra rutina habitual, hace que nuestra piel sufra las consecuencias y no tenga el aspecto luminosa e hidratada que nos gustaría. En muchas ocasiones, la piel sufre tanto durante la época estival que pueden llegar a producirse enfermedades de distinta gravedad, incluyendo el tan temido melanoma. Según la Asociación Española contra el Cáncer, en España se diagnostican unos 3.600 casos anuales de tumores melánicos y el 95% de ellos se localiza en la piel. Para su aparición, están relacionados aspectos como la exposición puntual, excesiva e intermitente al sol, que también causa la aparición de otros problemas menores en la piel, como arrugas, deshidratación, manchas, falta de luminosidad o daños leves, que acaban con el tono y aspecto natural que debería tener una zona tan sensible del cuerpo.

Con la vuelta a la normalidad, la recuperación de la piel debe ser uno de los grandes objetivos. «Es importante establecer una serie de cuidados básicos para recuperar la piel después del periodo estival con simples gestos como el cuidado de nuestra alimentación, aportando los nutrientes necesarios para que nuestra piel luzca sana, aumentando el consumo de frutas y verduras, o reduciendo el consumo de tabaco y alcohol», explica la doctora Rebeca Bella, dermatóloga de la Unidad de Dermatología del Hospital Quirónsalud Valencia y del Área de Dermatología Estética del Instituto Médico Ricart. La doctora Bella insiste en la incidencia del tabaco y el alcohol, puesto que generan deshidratación y piel apagada debido a la generación de radicales libres y moléculas dañinas que favorecen la oxidación celular.

Los expertos avisan de que es esencial adaptar nuestros cuidados cosméticos para acelerar la regeneración cutánea mediante cremas antioxidantes, con la vitamina C como ingrediente estrella, y con cócteles hidratantes para combatir la aparición de pequeñas arrugas finas y combatir el envejecimiento. En el caso de aparición de las antiestéticas manchas, la doctora Bella apuesta por dar cabida en nuestro esquema de cuidado al uso de una crema con agentes despigmentantes adaptada al tipo de piel de cada persona.

Tratamientos efectivos

En la actualidad, no existe un tratamiento único que sea efectivo en todos los casos pero dependiendo de cada paciente y de su tipo de piel, hay dos técnicas que ayudan con excelentes resultados a recuperar el tono de piel más natural. Se trata del peeling dermatológico y del láser con luz pulsada, que junto con otras técnicas como el escáner dermatológico aportan a los facultativos herramientas para analizar y recuperar zonas que puedan estar dañadas por los efectos del verano.

El peeling dermatológico se basa en recuperar la piel dañada, bien por la exposición solar o por alguna patología dermatológica como el acné, mediante la aplicación de una sustancia sobre la superficie de la piel que facilita su exfoliación y permite que regenere con una mejoría de su calidad y, por tanto, con un mejor aspecto. En el caso del láser con luz pulsada, el tratamiento permite eliminar aquellas pequeñas manchas e imperfecciones que hayan podido aparecer durante el verano, dando un aspecto de la piel más uniforme, luminosa y matificada.

En Quirónsalud Valencia apuestan por un método efectivo para todos los tipos de piel. Se trata del escáner dermatológico Adonia, una técnica que detecta las diferentes alteraciones de la piel, como aquellas debidas a trastornos en la pigmentación –manchas y daño solar invisibles al ojo desnudo–, así como de la vascularización –pieles sensibles, reactivas o dilataciones vasculares–. Además, también permite valorar la textura de las diferentes capas de la piel, detectando la presencia de poros dilatados, arrugas y grado de sebo de nuestra piel. Según destaca la doctora Bella, «se trata de un sistema de toma de imágenes controlado en el que a través de una cámara y mediante un software de alta tecnología para el análisis de la piel, capta fotos polarizadas del rostro del paciente de forma rápida y sencilla y nos permite, además de realizar unas fotografías de seguimiento estandarizadas para poder valorar el resultado de las distintas intervenciones sobre el paciente, realizar un análisis completo de la piel». «Por ello, nos posibilita planificar tratamientos a medida», puntualiza.

Para tratar la piel correctamente después del verano, también tienen cabida otro tipo de tratamientos como la mesoterapia facial, con vitaminas y ácido hialurónico para mejorar el estado de hidratación de la piel, mejorar arrugas y flacidez y aportar luminosidad al rostro; la infiltración con toxina botulínica para atenuar las líneas de expresión que aparecen sobre todo si no se está acostumbrado a llevar gafas de sol; o la bioestimulación tópica customizable, en la que se usa un cóctel de ingredientes para realizar mascarillas regenerativas personalizadas para cada paciente sin necesidad de pasar por las molestias de los pinchazos. La dermatóloga de la Unidad de Dermatología del Hospital Quirónsalud Valencia y del Área de Dermatología Estética del Instituto Médico Ricart, recomienda para zonas como manos o escote todos estos tratamientos, salvo el salvo el uso de la toxina botulínica ya que en estas zonas no tiene utilidad puesto que su aplicación se limita a arrugas de expresión. Sin embargo, añade la doctora Bella, «tanto el peeling como el láser nos ayudarían a eliminar las manchas y mejorar la textura de la piel y la mesoterapia con hialurónico a revitalizar dicha piel».

Rastros del verano

Durante la época estival es frecuente que el paciente presente algún tipo de manchas tanto en la cara como en los brazos o escote. Dependiendo del tipo, unas son más fácil de eliminarlas que otras. Las dos más frecuentes en las consultas del Hospital Quirónsalud Valencia y el Instituo Médico Ricart son el melasma y los léntigos o manchas solares y, a pesar de que ambas se pronuncian o se intensifican con la exposición solar, el tratamiento es muy distinto. Para las manchas solares, el tratamiento pasa por la realización de un láser médico despigmentante, que permite de forma bastante eficaz y segura eliminar las lesiones pigmentadas de la piel y dejar un aspecto más satinado de la superficie. En el caso del melasma, el tratamiento de primera línea combina cremas despigmentantes domiciliarias junto con mascarillas despigmentantes –tipo peeling– y mesoterapias blanqueantes en consulta, quedando el tratamiento láser relegado a un segundo plano.

Tras el verano, también es importante tratar las varices. Para ello, tal y como recomiendan los expertos de Quirónsalud Valencia primero hay que realizar un diagnóstico certero del estado de las piernas y que los pacientes sean valorados por un especialista en Cirugía Vascular. De esta forma, se podrá determinar, mediante una ecografía 'doppler', la normalidad de todo el sistema venoso profundo y así evitar complicaciones o minimizar en la medida de lo posible la reaparición de las temidas arañas vasculares. En la mayor parte de los casos, se combina la infiltración de sustancias esclerosantes –que cierran los vasos–, junto con láser vascular para conseguir un efecto más intenso y con menos riesgo de hiperpigmentación residual.

En la piel también se puede crear flacidez y en cuanto a esta, la doctora Rebeca Bella destaca varios tratamientos para redensificar la piel y estimular de nuevo la producción de colágeno en las capas cutáneas. Los pacientes disponen de la tecnología Ultheraphy, único dispositivo aprobado en la FDA para tratar la flacidez, que a través de ultrasonidos permite mejorar la tensión de la piel. También se puede optar por Radiesse, infiltraciones de hidroxiapatita cálcica, un material de relleno reabsorbible que, a diferencia del ácido hialurónico, permite estimular la producción de colágeno. Además, se puede optar por hilos tensores, que también estimulan la producción de colágeno sin aumentar el volumen facial, y por la tecnología Kleresca, basada en la terapia biofotónica, que a través de su programa de rejuvenecimiento estimula la piel a nivel celular gracias a la energía de la luz fluorescente y consigue aumentar la producción de colágeno hasta en un 400% logrando atenuar las arrugas, los poros abiertos y las cicatrices ofreciendo un efecto flash desde la primera sesión. En la piel también puede haber grasa localizada que aumente en la época estival debido a la sudoración o a los cambios en los hábitos. Para tratarla, además del lipoláser, se puede apostar por una combinación de aparatología para reducir volumen de grasa localizado junto con la inyección de sustancias que actúan «disolviendo» la grasa y mejorando zonas concretas.