¿Cómo nos afecta la postura en la que dormimos?

Pie de una persona asomando entre las sábanas mientras duerme /Kike Taberner
Pie de una persona asomando entre las sábanas mientras duerme / Kike Taberner

La forma en la que dormimos tiene consecuencias directas en nuestra salud

Adoptar una correcta postura en la cama es esencial para nuestra salud. Un tercio de nuestra vida lo pasamos durmiendo - o eso sería lo ideal- por lo que la forma en la que lo hacemos tiene consecuencias directas en nuestro bienestar.

Cada persona adopta la postura que le resulta más cómoda, pero lo más importante es que esa posición sirva de apoyo adecuado para la columna vertebral.

Las posturas más comunes, cada una con sus ventajas y desventajas para nuestra salud, suelen ser las siguientes:

  • 1

Dormir boca arriba

La ventaja de esta posición es que ofrece un perfecto apoyo para la espalda. Es la mejor postura para la columna vertebral y el cuello. Pero no todo podía ser perfecto, porque con esta postura es más probable roncar o sufrir apneas del sueño.

  • 2

Dormir de lado

Esta postura favorece la buena respiración, por lo que es la más indicada para evitar los ronquidos o la posibilidad de sufrir apnea del sueño. Lo ideal es alternar esta con la de dormir de espaldas durante nuestras horas de descanso.

  • 3

Dormir boca abajo

Esta postura no supone ningún punto de apoyo para la columna vertebral, por lo que no es la más recomendable. Además, la mayoría de las personas giran la cabeza a un lado para poder respirar, lo que da lugar a dolores musculares y lesiones.

  • 4

Dormir en el sofá

Para todos aquellos que se quedan durmiendo en el sofá mientras ven la tele, leen o se relajan después de cenar, no es el mejor sitio para acostarse. No ofrece ni el soporte ni el descanso que logramos durmiendo en la cama, además, que siempre nos hace despertarnos para trasladarnos a la cama e interrumple el sueño.