De noche entre montañas

Alpinistas en la cima del Penyagolosa. / Persenda
Alpinistas en la cima del Penyagolosa. / Persenda

La ascensión nocturna al Penyagolosa, un atractivo veraniego para los montañeros

ALEJANDRO MARTÍ

La naturaleza presenta constantemente nuevos retos. Durante el verano los excursionistas valencianos tienen la oportunidad de ascender de noche el Penyagolosa, la segunda cumbre más alta de la Comunitat. Esta montaña del Sistema Ibérico cuenta con un total de 1.813 metros de altura. Únicamente es superada por el Alto de Barracas o Cerro Calderón, situado en el Rincón de Ademúz, por 26 metros.

La ascensión a este pico, situado en la provincia de Castellón, se completa en un total de cuatro horas. Durante las cuales se transitan numerosos enclaves naturales que amenizan la subida y facilitan el itinerario. Es el caso del santuario de Sant Joan del Penyagolosa, del barranco de la Pegunta o el Corralico.

La flora también acompaña a los alpinistas a lo largo del trayecto. Durante el recorrido, los excursionistas pueden disfrutar de un paisaje arbóreo de mucha variedad: pinos rojos, negros, cerezos, manzanos...

Guía explica la actividad a los excursionistas.
Guía explica la actividad a los excursionistas. / Persenda

La expedición no es de especial dificultad, por lo que no es necesario ser un montañista experto para llevar a cabo la ascensión. De hecho, es un plan pensado para todo tipo de públicos. Sin embargo, se recomienda tener una edad mínima de 12 años para afrontarla sin problemas.

Son los propios montañeros los que deben traer su propio equipamiento. Aunque, como explica el guía de la actividad Marc Collado, únicamente hay que llevar instrumentos básicos: «Una linterna, ropa de abrigo por si hace frío y una esterilla para pasar la noche es lo que se recomienda».

Sin embargo, lo que sí que es imprescindible es seguir al detalle las explicaciones de los guías de la ascensión, ya que «la subida al pico puede complicarse por la noche», asegura Collado. También añade que «es mucho más fácil perder el sentido de la orientación por la noche», por lo que se exige atención máxima y constante.

El Penyagolosa es el segundo pico más alto de la Comunitat, con una altura de 1.813 metros

El punto culmen de la expedición llega cuando los excursionistas alcanzan de madrugada la escarpada cumbre. Las vistas son asombrosas desde lo alto. Collado las define como «un sitio mágico» y asegura que aquellos que las han apreciado «cuentan lo vivido en un brillo de ojos que sólo quién lo logra, lo sabe».

De hecho, es costumbre realizar un pequeño descanso con una pernoctación nocturna para disfrutar de ellas con calma y a ras de suelo.

Tras el descanso se inicia la bajada, mucho más llevadera que la ascensión, y que se produce a un ritmo ágil, pese a la falta de fuerzas.

La subida nocturna al Penyagolosa es ideal para los amantes de la naturaleza que buscan planes originales en verano. Sin tener que realizar una caminata exhaustiva para llegar al pico, se pueden observar unas vistas nocturnas únicas del cielo y del Sistema Ibérico.

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