Una mudanza a la realidad

El alcalde de Seúl, Park Woo-soon, y su esposa, en el ático donde pasarán las vacaciones. / r. C.
El alcalde de Seúl, Park Woo-soon, y su esposa, en el ático donde pasarán las vacaciones. / r. C.

El alcalde de Seúl deja su residencia oficial y vivirá un mes en un humilde ático para experimentar la vida de los más desfavorecidos

ZIGOR ALDAMA

Hasta el pasado domingo, Park Won-soon no tuvo que preocuparse demasiado por la ola de calor que ha disparado los termómetros de Seúl hasta niveles históricos. El alcalde de la capital de Corea del Sur disfruta de una residencia oficial perfectamente climatizada, viaja en coche oficial de lujo y solo pisa la calle cuando tiene que cortar alguna cinta de inauguración. Pero ahora va a saber lo que es bueno, porque se ha mudado al peor tipo de vivienda de la ciudad: un humilde ático en el barrio obrero de Gangbuk-gu.

En esta vivienda de 30 metros cuadrados, dividida en dos minúsculas habitaciones sin aire acondicionado, Park pasará los próximos 30 días. El alcalde, reelegido por tercera ocasión el mes pasado, vivirá y trabajará en esta zona del norte de la ciudad para conocer de primera mano cuáles son los problemas y las dificultades a las que tiene que hacer frente la población menos favorecida de Seúl, una moderna megalópolis de casi diez millones de habitantes en la que no es oro todo lo que reluce.

La mayoría de quienes viven por debajo del umbral de la pobreza, sobre todo ancianos y jóvenes estudiantes sin recursos, reside en este tipo de áticos, que son un horno en verano y un congelador en invierno. «Las soluciones a sus problemas se encuentran sobre el terreno, no en mi oficina del Ayuntamiento», declaró Park a la prensa mientras se mudaba. El político cumple así una de las promesas que hizo durante la campaña electoral, cuando afirmó que el acceso a la vivienda sería una de sus principales prioridades.

La vivienda tiene 30 metros cuadrados, con dos habitaciones y sin aire acondicionado «Cuando vine a Seúl viví en un edificio similar, mi objetivo es escuchar a los vecinos», dice el alcalde

Según Naciones Unidas, el 20% de las familias más pobres del país gasta la mitad de sus ingresos en el alquiler o la hipoteca, lo cual deja muy poco para otras necesidades y perpetúa el círculo vicioso de la pobreza. En Gangbuk-gu, las familias ganan una media de 3,1 millones de wones (unos 2.300 euros), muy por debajo de la media de 5 millones (3.800 euros) de la capital. «Cuando vine por primera vez a Seúl viví en un edificio similar ubicado en una colina, así que no soy ajeno a esta realidad. Mi objetivo es escuchar a los vecinos y pensar en cómo ayudarlos», añade Park.

Pero no todos aplauden la decisión del alcalde. Los partidos de la oposición la han calificado de populista y hay quienes incluso consideran que es un despilfarro de dinero público. «Su trabajo no es experimentar la pobreza, sino acabar con ella», critica Kim Su-min, del partido Bareunmirae. Algunos ciudadanos consultados por la prensa local tampoco parecen convencidos de la utilidad de su mudanza.

«Siempre tendrá una buena casa esperándole, pero para muchos esta es una realidad de la que no se puede escapar», comentaba un joven al Korea Herald. Park se defiende: «No es algo que haga para ganar votos, ni tampoco la típica visita de cinco minutos».

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