Lecciones para sobrevivir en Irak

Limpiadores de minas iraquíes, que trabajan para Halo Trust. /AFP
Limpiadores de minas iraquíes, que trabajan para Halo Trust. / AFP

Convivir con campos de minas

SUSANA ZAMORA

Cinco años después de que Baiji, la ciudad con una de las mayores refinerías de petróleo de Irak, fuera liberada del yugo del Estado Islámico, las minas terrestres y las municiones sin estallar siguen siendo una amenaza. La gente tiene miedo de dónde pisar. Las previsiones apuntan a que los trabajos de limpieza llevarán una década, pero hay casi dos millones de desplazados en el país que quieren volver a sus casas. Los que ya lo hicieron viven con pavor. Necesitan trabajar la tierra y los niños, volver a la escuela, pero cada paso es una lotería cruel, en donde se juegan vivir o morir. Para ayudar a esta población a reconocer estos peligros, la ONU entrenó el año pasado a casi 500.000 personas. La dimensión del problema ha llevado a ONGs, como IHSCO y Halo Trust a realizar campañas de información sobre explosivos en escuelas y barrios de Baiji. Allí Halo Trust, con la que colaboró activamente la princesa Diana de Gales para acabar con los campos de minas de todo el mundo, enseña a los niños a identificar los artefactos y a protegerse frente a ellos.