El incendio de La Granja entra en el Parque Nacional de Guadarrama

Un hidroavión recoge agua de la presa de La PInilla para combatir los incendios. / Foto: EFE / Vídeo: Europa Press

El fuego ha afectado a una «pequeña parte» de la localidad madrileña de Rascafría, informan los Servicios de Emergencias 112

ALAIN MATEOSMadrid

El incendio de La Granja de Segovia, que ha quemado desde ayer más de 300 hectáreas y que continúa activo, ya ha alcanzado los límites del Parque Nacional de Guadarrama. La Junta de Castilla y León ha decretado el nivel de alerta dos para un fuego en cuya extinción trabajan más de 100 efectivos, que incluyen 15 medios aéreos -tres hidroaviones, diez helicópteros y dos aeronaves de coordinación- tres cuadrillas de tierra y siete cuadrillas helitransportadas, nueve autobombas y dos buldócers. Un miembro del dispositivo resultó herido mientras realizaba las labores de extinción con un leve corte en la mano.

La Unidad Militar de Emergencias (UME), con catorce vehículos y 46 militares, se ha incorporado en la mañana de este lunes. Los medios de extinción esperan controlar en la jornada del lunes este fuego, pese a la orografía de la Sierra y las rachas de viento que se esperan. El incendio ya ha alcanzado «alguna hectárea» de la localidad madrileña de Rascafría, informa el director de Servicios y Emergencias 112, Carlos Novillo. El coordindador del operativo de este incendio, Javier Muñoz, asegura que el origen del fuego es «por causa humana» pero aún desconoce si es por negligencia o intencionado. Las llamas comenzaron el domingo a las 14:46h en una urbanización de la localidad segoviana.

Fuentes de la dirección del operativo informan que el incendio «no está descontrolado», pero que aún no se puede afirmar que esté «controlado». Los Servicios de Emergencia están actuando sobre el flanco izquierdo, «el más activo», que continúa siendo atacado con los hidroaviones, el personal de UME y Junta de Castilla y León. Respecto al flanco derecho, «el más preocupante», los medios aéreos continúan con sus labores para «paralizar su avance en el descenso de la vertiente».

Pero el de La Granja no es el único incendio que amenaza el paraje natural que comparten las comunidades de Castilla y León y Madrid. Otro fuego que se inició ayer en la localidad de Miraflores ha quedado «estabilizado y se espera que se extinga » a lo largo de este lunes, informan fuentes de la Comunidad de Madrid.

En cualquier caso, «la evolución es favorable en ambos incendios», asegura el director de emergencias de la Comunidad de Madrid, Luis Villarroel. Estos incendios también han afectado a la carretera M-611 entre Miraflores y el pico de La Morcuera, que ha sido cortada. Los servicios de emergencia han solicitado a los ciudadanos que eviten ir a las zonas del Parque Nacional de Guadarrama para facilitar las labores de extinción.

Quince provincias se encuentran en alerta amarilla por altas temperaturas, que pueden alcanzar hasta los 39 grados, lo que agrava aún más el riesgo de incendios.

Valioso paraje natural

La Sierra de Guadarrama fue declarado Parque Nacional el 13 de junio de 2013. Su paraje natural cuenta con pinares silvestres, elementos de origen glaciar y periglaciar, humedales y lagunas de alta montaña, formaciones de relieve granítico, matorrales supraforestales y pastizales de montaña entre otras características naturales. El águila imperial ibérica, el buitre negro y la cigüeña negra son algunas de sus especies más importantes. Las 33.960 hectáreas -21.714 pertenecen a la Comunidad de Madrid y 12.246 a la provincia de Segovia- que componen el Parque Nacional de Guadarrama están declaradas como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y reserva de biosfera.

Objetos ardiendo

Las redes sociales se han volcado en la búsqueda de un ciclista que pudo ser testigo del origen del incendio de Miraflores de la Sierra, en Madrid, ya que según comentó a otros compañeros vio cómo se arrojaban por la zona objetos con fuego desde un vehículo. Carlos, del club de triatlón 'Trientrenos' de San Sebastián de los Reyes, ha explicado a EFE que él y otros tres compañeros que recorrieron la zona en bicicleta el domingo fueron los últimos en bajar del Puerto de La Morcuera cuando se empezó a propagar el incendio.

«Nos pilló un poco desprevenidos la situación. Bajamos en shock y no éramos conscientes de lo que iba a suceder o de lo que estaba pasando. Según empezamos a bajar, ya vimos tres fogatas a ambos lados de la carretera y nos quedamos impactados», relata.

Los tres ciclistas pasaron las cortinas de humo a escasos metros del fuego y pararon en una fuente a un kilómetro del pueblo de Miraflores de la Sierra. «Allí un ciclista que no conocíamos nos dijo que había visto arrojar por las ventanillas de un coche objetos incendiados con fuego», explica Carlos.