Enemigas de Putin

Cartel promocional de la gira del polémico grupo Pussy Riot. / r. c.
Cartel promocional de la gira del polémico grupo Pussy Riot. / r. c.

El grupo de punk feminista que irrita al presidentre ruso retomará su gira en febrero en España

JOSU OLARTE

Seis meses después de la oscura trama que frustró su actuación en el último Festival de Donostia, el grupo de punk rock feminista ruso Pussy Riot escenificará su activismo político en España. El supuesto envenenamiento «por parte de las autoridades rusas» de Peter Verzilov, uno de los cuatro activistas de la banda que interrumpieron en acto de protesta la final del Mundial de Rusia, forzó la cancelación de una gira que el 6 de febrero retomarán en Bilbao, donde arranca un recorrido peninsular con paradas en Madrid, Valencia (8 de febrero) y Barcelona.

'Riot Days Tour' han titulado su nueva performance de punk reivindicativo basada en el libro que escribió en prisión Maria Aloykhina, junto a Nadezhda Tolokonnikova y Yekaterina Samutsevich una de las integrantes fundacionales de este polémico y cambiante colectivo de arte protesta que, recurriendo al punk como arma de agitación política, se formó el día después de la vuelta de Putin al poder omnímodo en Rusia.

Las Pussy Riot iniciaron su «revuelta cultural» y su leyenda mediática a raíz de su ya mítica invasión de la catedral de Cristo Salvador de Moscú en 2012 para interpretar, con sus característicos pasamontañas de colores, su estridente 'Punk Prayer: Mother Of God, Put Putin Away!', como denuncia del apoyo de la Iglesia ortodoxa rusa a Putin. Del proceso con sentencia a dos años de cárcel y de los intimidantes interrogatorios previos da cuenta el documental de HBO 'A Punk Player', de Mike Lemer y Maxim Pozdorovkin.

Alzar la voz con alegría

Desde entonces encadenan, entre detenciones, apoyos de celebridades como Madonna y de colectivos tipo Femen, performances propagandísticas de punk rock insurgente en lugares públicos, viralizadas luego a través de internet y de vídeos y filmes propagandísticos. Musical y políticamente básicas, Pussy Riot proponen en vivo un electro punk gritón con riffs distorsionados y eslóganes contra Putin y Trump, el racismo, la religión, el machismo, el nacionalismo o a favor del colectivo LGTBI. Una fórmula que ya han expuesto en Latinoamerica, México, grandes urbes americanas (Chicago, Seattle, Vancouver, San Francisco, Los Angeles...) y europeas (Liverpool, Edimburgo, Helsinki, Viena, Budapest...)

«Se debe enfrentar el miedo alzando la voz con alegría», claman las Pussy Riot en sus conciertos. «Punk, teatro, new wave, electrónica, activismo, protesta, amor, intensidad y empatía se funden en su show», aseguran en el comunicado promocional de la gira que teloneará New Day, la nueva banda de la exguitarrista de Dover Amparo Llanos.