Grupo Sorolla Educación

'Compliance' o función de cumplimiento, un compromiso con la calidad educativa de Grupo Sorolla

'Compliance' o función de cumplimiento, un compromiso con la calidad educativa de Grupo Sorolla
Los planes de 'compliance' comienzan a implantarse en empresas como Grupo Sorolla Educación, pioneros en el desarrollo de un código de procedimientos éticos y legales
SUPLEMENTOSValencia

Cualquier persona que interactúa con una empresa espera que esta cumpla con los compromisos y obligaciones que marca la ley, sobre todo si se mueven en sectores tan sensibles como el de la educación. Los compromisos que adquiere una empresa con sus clientes, la sociedad y con ella misma quedan recogidos en la función de cumplimiento, un documento que abarca cuestiones como la ética empresarial, la gestión de recursos, la protección de datos, el buen gobierno financiero, los códigos de conducta internos, la responsabilidad social corporativa o la reputación, entre muchas otras, y que exige el desarrollo de todos y cada uno de los procedimientos y controles que ayuden a que todo esté acorde a la legislación.

La función de cumplimiento normativo comenzó a valorarse en España a partir de la reforma de 2010 del Código Penal, cuando se introdujo por primera vez la responsabilidad penal de las personas jurídicas, y se desarrolló más concretamente en leyes específicas en 2015 y 2016. Llamado 'Compliance' en la tradición empresarial anglosajona, este modelo de gestión incluye una serie de vigilancias y controles para prevenir delitos dentro de una organización, reducir significativamente el riesgo de que se cometan y, en caso de que se produzcan, eximir a la empresa de toda culpa, puesto que ya había puesto en marcha mecanismos para que no sucediera. «En el momento en el que se pueda producir algún fallo y alguna persona pueda no realizar el procedimiento por error, la empresa queda protegida porque es la persona quien se ha saltado un proceso que la empresa tiene por escrito», explica María Teresa Ramos Navarro, CEO de Grupo Sorolla Educación, una de las empresas pioneras en la puesta en marcha de este compromiso.

Las primeras empresas en poner en marcha en España la función de cumplimiento fueron las grandes empresas, sobre todo en sectores como el financiero y la gran distribución. En otros, como el educativo, todavía no se ha generalizado esta apuesta por la regulación, los valores y la transparencia. «Empezamos con ello hace ya tres años», rememora la responsable de Grupo Sorolla Educación, quien advierte de que, en el sector educativo, al ser proyectos con una vocación social, es más complicado pensar como una empresa. «Dentro del sector educativo, que es un sector de lenta maduración y en el que cuesta tener conciencia de empresa, somos pioneros en tener la función de cumplimiento no solo desarrollada, sino también publicada y compartida», reconoce orgullosa.

El gran número de normas y leyes que regulan el día tras día de cualquier persona física y jurídica hace que sea más que recomendable que las empresas creen, en paralelo a esas leyes, medidas de control para asegurar su cumplimiento. Sin embargo, los resultados de varios estudios realizados por consultoras especializadas, sitúan en tan solo el 30% el número de compañías españolas que han apostado por desarrollar la función de cumplimiento. Lo más complejo, reconoce María Teresa Ramos Navarro desde la experiencia de Grupo Sorolla Educación, es «escribir paso a paso lo que por la práctica hacemos y concretar en tres documentos lo que el grupo hace, cómo se comporta, cómo se relaciona y cómo esto garantiza que la empresa no va a incumplir el código penal, además de muchas otras cosas», puntualiza. En definitiva, la empresa plasma sobre el papel «un código de conducta, sus principios cooperativos, la misión, la visión y los valores para decir así somos, así actuamos, y así nos relacionamos con las personas físicas y jurídicas a las que les afecta y con las personas que nos afectan en nuestra actividad», detalla la CEO del grupo educativo, que gestiona seis centros de enseñanza en la Comunitat Valenciana.

Transparencia y valores

Siguiendo con la apuesta por una gestión transparente y fundamentada en valores, todas las personas que forman parte de Grupo Sorolla Educación han sido formadas en el contenido de la función de cumplimiento. «Hemos hecho sesiones de trabajo en las que les hemos enseñado cuál es nuestro código de conducta, nuestro manual de cumplimiento y que cuando quiera saber cómo se hace un procedimiento concreto puede recurrir a él y verlo, ya que también lo hemos publicado en nuestra página web, lo vamos a compartir con nuestro proveedores, porque queremos que se adhieran, y se lo hemos enseñado también a nuestros clientes, las familias y el alumnado, para que vean cómo es Grupo Sorolla Educación y cómo es la empresa en la que van a dejar a sus hijos e hijas, que es lo más importante que tienen en su casa, en los próximos 15 años», explica María Teresa Ramos Navarro.

En Grupo Sorolla Educación reafirman de esta forma «un compromiso con las familias de tener una educación de calidad». «Nos hemos preocupado por un principio de probidad que ya estaba en nosotros y lo hacemos no porque el Código Penal lo pida, sino porque es nuestra manera de ser y comportarse. Entendemos la educación de calidad como una preparación íntegra del niño o niña, no solamente en el aspecto más académico, sino en la formación más emocional, en valores y competencias para la vida. Ese es el compromiso que Grupo Sorolla Educación tiene con las familias y el motivo por el que creemos que las familias nos eligen», destaca su CEO.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos