Esic Business & Marketing School

Las competencias que las empresas demandan

Los procesos de selección cada vez tienen más en cuenta una formación que haya ahondado en aspectos técnicos y cuestiones como el pensamiento crítico o la inteligencia emocional
SUPLEMENTOS

El mundo de la empresa está cambiando a marchas forzadas y, con él, las exigencias y necesidades que el tejido empresarial demanda a los profesionales que deben ocupar puestos en él. Los procesos de selección cada día tienen más en cuenta, además de aspectos relacionados con la formación técnica en las materias específicas de cada sector, cuestiones que tienen que ver con la competencia de la persona, su forma de trabajar en equipo y de desenvolverse en el mundo.

Las empresas en estos momentos están demandando dos tipos de competencias. Unas, denominadas 'hard' y que son las propias de la titulación que el candidato ha estudiado en grado o posgrado. A ellas se le suma otro tipo de competencias, denominadas 'soft' o blandas, que «son aquellas fundamentales que vienen vinculadas más a la persona y de las que depende el éxito del trabajo realizado», tal y como las califica Ángel Garrigós, director de la Unidad de Desarrollo Profesional del Campus de la Comunitat Valenciana de ESIC Business & Marketing School. Entre este segundo grupo, explica Garrigós, encontramos aspectos como el pensamiento crítico –la necesidad de ser autónomos– o la inteligencia emocional, «una de las variables más importantes para poder trabajar en este nuevo entorno».

La manera de adquirir estas competencias viene dada por actitudes relacionadas con el esfuerzo, la constancia, el trabajo en equipo o la planificación. De ahí que actividades como el deporte sean esenciales, tal y como destaca Garrigós. Cuestiones como la inteligencia emocional se pueden adquirir, por ejemplo a través de la participación en programas de voluntariado, «cada vez más valorados por las empresas», añade el director de la Unidad de Desarrollo Profesional del Campus de ESIC en la Comunitat. Para el pensamiento crítico, «desde la escuela lo que estamos haciendo es trabajar mediante el debate para poder dotar al alumno de esa capacidad de pensamiento rápido y crítico».

La forma en que los alumnos deben preparar la selección para acceder a una determinada empresa es sobre todo mental. Debe prepararse de distinta forma, dependiendo de si se trata de un alumno recién salido de grado o si acaba quiere especializarse con un posgrado. En todos los casos, no obstante, son esenciales cuestiones como «la marca personal, las redes sociales –ya sean personales o profesionales– y con las que hay que ser muy cuidadosos, y la fase del propio proceso de selección», explica Garrigós. Además, hay que tener en cuenta la empresa, los valores y la cultura que tiene, «para ver si están alineados con nosotros», averiguar la mayor cantidad posible de información sobre el puesto al que se intenta optar y tener conocimiento, en la medida de las posibilidades, de quién va a ser el entrevistador. «Nuestra carta de presentación también tiene que estar muy alineada con el puesto en cuestión, ya que no debería valer la misma herramienta para un puesto que para otro», añade.

Desde la experiencia de ESIC, se observa que en los últimos años «grandes empresas y 'startups' utilizan procesos de selección vinculados a formaciones intensivas», explica Garrigós. Durante una semana o 15 días utilizan la formación para dotar a los candidatos de esas competencias 'hard' y para identificar los candidatos que tienen las competencias 'soft' como pueden ser la creatividad o el pensamiento crítico y que serán clave para su perfecto manejo dentro del mundo de la empresa.