«Cuando vi mi primera cabeza cortada en una papelera, no me afectó para nada»

Una hermana de Shamima Begum muestra una imagen de la joven antes de viajar a Siria. / laura lean/afp
Una hermana de Shamima Begum muestra una imagen de la joven antes de viajar a Siria. / laura lean/afp

Difícil vuelta a Reino Unido desde Siria de una joven que se unió al Estado Islámico | Shamima Begum tenía 15 años cuando se marchó de casa para casarse con un yihadista. Ahora está embarazada después de ver morir a dos hijos

ÍÑIGO GURRUCHAGA

Shamima Begum, una de las adolescentes británicas que abandonaron su vida en Londres para unirse a las estructuras del Estado Islámico (EI) en Siria, quiere regresar a Reino Unido para que el bebé del que está embarazada reciba atención. En una entrevista publicada por el diario 'The Times', que la localizó en un campo de refugiados, afirma que no lamenta haberse unido a la guerra yihadista, aunque describe una vida de extrema dureza en estos cuatro años.

La fotografía de las tres chicas, en febrero de 2015, antes de presentar sus pasaportes en los controles fronterizos del aeropuerto londinense de Gatwick dio la vuelta al mundo. Begum y Amira Base tenían 15 años. La tercera amiga del colegio de Bethnal Green, en el este de Londres, Kadiza Sultana, tenía 16.

Las tres amigas se embarcaban justo hace cuatro años con rumbo a Estambul para casarse con militantes del EI en Raqqa, el enclave que habían convertido en capital yihadista en la guerra siria.

Las tres adolescentes viajaron desde Londres a Turquía para unirse al Estado Islámico en 2015.
Las tres adolescentes viajaron desde Londres a Turquía para unirse al Estado Islámico en 2015. / AFP

Cuatro años después, Sultana está muerta, como su marido, como consecuencia de un bombardeo que afectó a su vivienda. Amira Base y la predecesora de las tres en partir desde Bethnal Green a Raqqa, Shamima Begun, habrían permanecido en Baghuz. Se describe como el último bastión del EI, donde un número de militantes que no se puede determinar con fiabilidad libra una batalla contra fuerzas kurdas y aviones, drones y unidades especiales de ejércitos occidentales.

«Opresión y corrupción»

Shamima, ahora con 19 años, se encuentra en Al-Hawl, en el nordeste de Siria, donde se han refugiado familias de miembros del EI en su retirada. Contrajo matrimonio con un holandés de 27 años convertido al islam, con el que habría mantenido la relación hasta hace pocos días, cuando él se entregó a fuerzas kurdas. Begum habría perdido dos hijos por las condiciones en las que vivían, a pesar de que las describe como normales, y quiere regresar a Reino Unido.

La razón principal es que está embarazada por tercera vez -de nueve meses, según dice a 'The Times'- y quiere que su bebé sobreviva y tenga los cuidados adecuados. Se manifiesta también convencida de que el EI perderá Baghuz, porque hay «mucha opresión y corrupción», son pocos y los bombardeos son intensos. A pesar de la aparente neutralidad con la que ve su experiencia, describe el riesgo de emprender una fuga o el encarcelamiento de su marido en una cárcel donde se torturaba a los detenidos. «Cuando vi mi primera cabeza cortada en una papelera, no me afectó para nada», recuerda.