Bélgica derrumba un puente medieval para dejar paso a los grandes cruceros

Obras de derrumbe del puente de los Agujeros de Tournai./EP
Obras de derrumbe del puente de los Agujeros de Tournai. / EP

La obra era un emblema turístico de la ciudad de Tournai

REDACCIÓN

Resistió a todas las batallas, incluso al paso del tiempo, pero no ha podido hacerlo ante un adversario tan cruel como es el crecimiento del turismo. El Puente de los Agujeros de la ciudad belga de Tournai ha pasado a la historia tal y como se conocía desde que se construyera en el siglo XIII. Emblema turístico de la urbe, desde el inicio del mes de agosto se están llevando a cabo las obras de derribo de la construcción dado que los ojos impiden el paso de grandes cruceros dentro de un proyecto de ampliación de los muelles próximos y de llevar a cabo el gran canal Sena-Norte.

Testigo de guerras y batallas en los últimos ocho años, el puente era punto obligado de visita para los miles de turistas que llegaban a Tournai a admirar uno de los puentes más antiguos del viejo continente. Pero el futuro ha atropellado a la historia. Desde el viernes 2 de agosto se están llevado a cabo las obras de derrumbe del puente ante la mirada atónita de turistas y vecinos de Tournai. La obra se anunció a principio de año y es ahora cuando se está llevando a cabo.

Por los ojos del puente pueden pasar cruceros y grandes navíos de hasta 1.500 toneladas, con la nueva obra podrán navegas embarcaciones con un peso cercano a las 2.000 toneladas. Como en cualquier obra de este tipo la polémica no ha faltado: quejas y más quejas ante el derrumbe.

La presión popular ha sido tal que las autoridades locales se vieron obligadas a remarcar que el Pont des Trous será reconstruido con las mismas piedras que se están retirando con el objetivo de adaptar la construcción para que los cruceros sigan pasando por debajo de la obra medieval. Los nuevos barcos que podrán navegar una vez concluyan las obras podrán unir el puerto francés de El Havre con el Benelux.