Ciudades resilientes al agua

Necesitamos una mayor flexibilidad en la forma en que planificamos nuestro suministro de agua para que la producción siga siendo sostenible en un mundo cada vez más urbanizado

Ciudades resilientes al agua
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ALMUDENA BARONAResponsable de Proyectos de Agua en Arup España

A nivel mundial, se espera que las ciudades tengan un crecimiento estimado de 2.000 millones de habitantes para 2050, por lo que existe una necesidad urgente de una gestión del agua en las zonas urbanas que garantice unos servicios de abastecimiento de agua coherentes, adecuados y de alta calidad para todos. Sin embargo, la complejidad de esta necesidad plantea nuevos desafíos a los responsables de la toma de decisiones en el gobierno, la sociedad civil y el sector privado.

En este sentido, el informe The City Water Resilience Approach (CWRA) responde a la demanda de un enfoque y herramientas innovadoras que ayuden a las ciudades a construir resiliencia al agua a escala urbana. El CWRA fue desarrollada para ayudar a las ciudades a aumentar su capacidad de proporcionar recursos hídricos de alta calidad para todos los residentes, para protegerlos de los peligros relacionados con el agua y conectarlos a través de redes de transporte acuíferas («proporcionar, proteger, conectar»).

Basándose en esta investigación, el CWRA esboza un proceso para desarrollar la resiliencia del agua en las zonas urbanas y proporciona un conjunto de herramientas para ayudar a las ciudades a aumentar su capacidad de sobrevivir y prosperar frente a las crisis y tensiones relacionadas con el agua.

El enfoque detalla cinco pasos para guiar a las ciudades a través de la participación inicial de las partes interesadas y la evaluación de línea de base, a través de la planificación de acciones, la implementación y el monitoreo de nuevas iniciativas que desarrollen la resiliencia al agua:

En primer lugar, entender el sistema en el que se evalúa el contexto único de la ciudad para comprender las tensiones, identificar las interdependencias importantes del sistema, convocar a los principales interesados locales y trazar un mapa de los principales activos de infraestructura y procesos de gobernanza.

Posteriormente, evaluar la resiliencia del agua urbana de acuerdo con el marco de resiliencia hídrica de la ciudad para identificar áreas de fortalezas y debilidades existentes que serán abordadas por acciones futuras, así como establecer una línea de base contra la cual se mide el progreso.

Además, establece la necesidad de elaborar un plan de acción en el que, sobre la base de la evaluación de la ciudad, se detalle un seguimiento para llevar a cabo intervenciones que aumenten la resiliencia al agua. Este plan se basa en una evaluación holística de los beneficios y costes previsto, además de en la priorización de los proyectos clave.

Tras lo acordado en el paso anterior, los actores relevantes de las ciudades han de implementar el plan de acción. En esta línea, el asesoramiento continuo guía la forma en que se implementan y supervisa las acciones de acuerdo con las mejores prácticas y la experiencia internacional. En este paso, el CWRA proporciona una guía de mejores prácticas sobre cómo se pueden monitorear las acciones en curso para asegurar que se cumplan los objetivos y que los recursos se utilicen adecuadamente.

Y, finalmente, se evaluará la implementación de medidas de resiliencia y se analizarán los cambios en el contexto de la participación de las partes interesadas para reevaluar los objetivos de cara al próximo periodo.

Esta realidad no es ajena a las ciudades, por ello, para guiarlas a través de este proceso, el CWRA ofrece un conjunto de recursos que apuntan a desafíos específicos o «puntos débiles» identificados por las ciudades en sus esfuerzos por gestionar adecuadamente los sistemas hídricos y desarrollar la resiliencia hídrica:

El Marco de Resiliencia Hídrica en las Ciudades ayuda a las urbes a evaluar sus fortalezas y debilidades actuales en sus propios sistemas de agua. El CWRF sirve de guía a las ciudades para optimizar la resiliencia en cuatro dimensiones: liderazgo y estrategia; planificación y finanzas; infraestructura y ecosistemas; salud y bienestar.

OurWater es una herramienta digital que ayuda a las ciudades a comprender mejor su cuenca hidrográfica local, incluidas tensiones a las que se enfrentan, su impacto en los sistemas de infraestructuras (tanto naturales como artificiales), y la interacción entre las principales partes interesadas en la gestión del agua en zonas urbanas.

En definitiva, necesitaremos una mayor flexibilidad en la forma en que planificamos y organizamos nuestro suministro de agua para que la producción siga siendo sostenible en nuestro mundo cada vez más urbanizado. Solo así podremos satisfacer las necesidades de todo proveedor de agua, con el objetivo de mantener un suministro efectivo, seguro y sostenible, a un precio que respalde sus necesidades operativas y permita futuras inversiones.

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