Balompié 'terraplanista'

Javier Poves, presidente del Flat Earth F.C., bromea con una camiseta del «actornauta» Pedro Duque./
Javier Poves, presidente del Flat Earth F.C., bromea con una camiseta del «actornauta» Pedro Duque.

El Flat Earth F. C., líder de la Tercera División de Madrid, renunció al nombre de Móstoles Balompié para defender que la Tierra es plana

MIGUEL LORENCI

Con buen pie camina en su liga el Flat Earth F. C., hasta hace poco Móstoles Balompié, primer club masculino con entrenadora, Laura del Río, y que cambió de nombre para defender que la Tierra es plana, como sostiene su presidente, Javier Poves Gómez. El sábado venció 2-1 al Unión Alarde y encabeza del Grupo VII de la Tercera División. Eso sí, la Tierra sigue girando sobre su eje, por más que el presidente del Flat Earth contravenga la evidencia y sostenga que nuestro planeta azul es tan plano como las canchas de verde césped por las sus jugadores hacen rodar el esférico cada fin de semana.

Ascendido a Tercera División desde la Preferente madrileña, el club mostoleño se hace 'terraplanista' cuando celebramos medio siglo de la primera pisada humana en la Luna y la portentosa visión desde el satélite de la azulada redondez de la Tierra. Y cinco siglos después de la primera circunnavegación del globo de Elcano y Magallanes. Hechos irrelevantes para Poves, exfutbolista de Primera División con un magro historial de once minutos de juego con el Sporting de Gijón en la categoría de honor y defensor de la planitud terráquea, estrambótica convicción que comparte con millones de humanos.

Poves levantó una polvareda mediática al dejar el fútbol profesional a las bravas, alegando que era «un nido de corrupción, dinero y muerte». Tenía 25 años y se ganó el apodo de 'el futbolista antisistema'. Antes se significó imponiendo a los sus clubes que no le pagaran por transferencia para impedir que los bancos especularan con su dinero «ni un segundo».

Unas decisiones que no chocaron con su posterior determinación de volver al balompié, esta vez en los despachos, en los que, a su juicio, se cuece lo peor de un deporte que mueve cantidades ingentes de dinero en todo el planeta, redondo o plano. Ha dicho que se marchó «desencantado» e «infeliz», harto de un modelo que, con 32 años, trata de revertir desde su sillón de directivo.

Llegó al Móstoles Balompié hace casi cuatro años y, tras su ascenso a Tercera, sueña Poves con repetir el éxito y subirlo a Segunda B. Pretende lograrlo comandando el primer club de fútbol «asociado a una causa y a una idea» que unan a su afición. Esto es, «que la Tierra es y siempre ha sido plana». Asegura en la web del rebautizado club que este nació «para unir las voces de millones de terraplanistas y de todas aquellas personas que buscan respuestas». Explica a sus seguidores que su meta es hacer del Flat Earth «el primer club del mundo que lucha por divulgar la verdad del mundo en el que vivimos».

Desea Poves que la afición «se sume a un proyecto muy ambicioso», aunque comprende que haya quien no crea en el 'terraplanismo'. Una creencia que no exige ni a jugadores ni al cuerpo técnico, aunque reitere que «el modelo heliocéntrico, lo del globito terrestre, hace agua por todas partes». «Quien juegue en nuestro equipo únicamente deberá comprometerse con su rendimiento, con ganar en el campo; no pretendo imponer nada a nadie», insiste Poves, que se hizo 'terraplanista' «tras varios años de estudio» y «no por un acto de fe». Dice respetar las libertades de pensamiento y expresión, pero se cree «capaz de convencer a muchos incrédulos». Hay quien se toma con humor su propuesta y cree que una es una eficaz argucia de 'márketing' para atraer atención sobre el club. Sabe que el fútbol es el deporte «más mediático y de más repercusión mundial», y que un club 'terraplanista' atrae a los medios como la miel a las moscas.