Detalles de calidez

Detalles de calidez

Una planta baja con vocación de chalé, un limonero, un pequeño huerto y una vela de barco a modo de toldo. La casa de verano de Sandra Llorca despliega encanto y sencillez

ELENA MELÉNDEZ

Cómo una experta en leyes y madre de tres hijos pasa a convertirse en una de las sensaciones de Instagram en un año? Tras esta curiosa pregunta está el nombre de Sandra Llorca, abogada, bloguera especializada en punto, moda infantil y estilo de vida, que hoy nos recibe en su agradable refugio de verano en Jávea. Sandra y su marido se conocieron en el Tosalet, la urbanización en la que ambos veraneaban desde niños. Tras el noviazgo y la boda llegaron sus dos primeros hijos y con ellos la necesidad de encontrar un lugar en el que crear su segundo hogar familiar, «vimos un montón de casas hasta que descubrí esta urbanización que es como un pueblecito y está cerrada.

Al ser una planta baja tienes la sensación de que estas un chalet. Siempre había querido tener un limonero, además tengo un pequeño huerto con tomatitos cherry y buganvillas», explica. Sandra quería una casa cómoda y a la vez acogedora, se decantó por tonos neutros y luz natural para crear un espacio muy vivible, «venimos los fines de semana durante todo el año, la casa está en permanente evolución, todavía tenemos lámparas pendientes por escoger. Compramos las cosas básicas y el resto lo fuimos eligiendo poco a poco. Me encantan los detalles, los mensajes como el de la cocina, me gusta crear rincones, creo que hacen que la casa refleje tu personalidad».

En cada esquina de la casa se refleja el gusto de Sandra por esas pequeñas cosas llenas de sabor como cestos con los ovillos de lana, las velas aromáticas o la antigua lechera decapada que acoge un ramo de flores frescas de Adela&Co. Para la mesa del salón eligieron unos grandes pies de piedra tosca que sustentan la base de cristal, en uno de los laterales pusieron un banco que les da mucho juego cuando organizas agradables cenas de verano. De una percha cuelga el vestido de comunión de su hija que hizo a mano y que se ha convertido en una de las prendas más demandadas de su colección, «quería un traje que fuera romántico pero a la vez cómodo. Mi madre sacó los camisones que me hizo mi abuela cuando tomé la primera comunión. Pensé hacerlo igual pero en vestido, el cuerpo es un tul con plumeti, debajo lleva un forro de algodón, lo cosí con ellas, me ayudan un montón».

Otro de sus best sellers son las capitas de ganchillo de colores vivos para llevar encima de camisetas o de vestidos. Sobre una de las mesas reposa su máquina de coser, que es con la que ha cosido desde el principio y que ella define como, «una Singer de toda la vida pero en moderno». A Sandra, que tiene el blog poleomentatejiendo.com, el punto le cambió la vida. Aunque aprendió a tejer de pequeña con su abuela no fue hasta que se quedó embarazada de su hija pequeña cuando retomó su afición. Tras crear un club de punto con algunas madres del colegio sus amigas empezaron a hacerle encargos. Hace año y medio abrió una cuenta en Facebook y un perfil en Instagram y empezó a colgar fotos de sus trabajos, «una amiga me propuso que abriéramos un blog, lo hicimos y empezamos a escribir todo lo que se nos iba ocurriendo». Una foto de sus hijas en la feria sujetando algodones de azúcar llamó la atención de Instagram España que la seleccionó como usuaria recomendada. A día de hoy supera los 60.000 seguidores, «yo soy la primera sorprendida, no es solo tejer, yo muestro lo que tejo contando una historia, lo envuelvo de muchas más cosas que me gustan, a veces son cuentos, a veces son los juegos de verano de toda la vida. Me interesa el mundo de las cosas de verdad, de disfrutar lo que haces, del 'slow life'».