Los gitanos, en pie de guerra contra la RAE

El director de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), José Manuel Blecua. /
El director de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), José Manuel Blecua.

La Unión Romani critica la última edición del 'Diccionario de la lengua española' porque en su quinta acepción de gitano habla de 'trapacero'

JAVIER VARELAMadrid

Los gitanos españoles están en pie de guerra. ¿El motivo? Que en la última edición del 'Diccionario de la lengua española' elaborado por la Real Academia Española (RAE), en la quinta acepción de la palabra 'gitano', aparece la palabra 'trapacero'. Y según la propia RAE, un trapacero es una persona 'que con astucias, falsedades y mentiras procura engañar a alguien en un asunto' y claro, los gitanos han montado en cólera ante semejante definición. "La RAE, con su nuevo Diccionario, ha dado una inyección de ánimo y vitalidad a todos los racistas de este país que ahora, como mal menor, seguirán llamándonos trapaceros", asegura Juan de Dios Ramírez-Heredia, presidente de Unión Romani.

Resulta curiosa la 'queja' de este colectivo si tenemos en cuenta que más de medio millar de expertos y miembros de las 22 instituciones en España, América y Filipinas han participado en la 23ª edición, que duplica el número de palabras utilizadas desde aquel primer diccionario de 1780. El Diccionario, que vio la luz la semana pasada, se presenta en un solo volumen de 2.376 páginas de papel semibiblia y se venderá al precio de 99 euros.

En el mismo se incluyen 93.111 entradas, o artículos, o voces, o vocablos, o palabras (de todas estas maneras se pueden definir) frente a las 88.431 de la edición anterior. Las entradas nuevas son algo más de 5.000, pues a esa diferencia numérica hay que añadir los vocablos que desaparecen para que salgan las cuentas.

"En el fondo estamos tranquilos porque por fin los sesudos académicos de la Real Academia de la Lengua han decidido equipararnos a los más conspicuos personajes de la vida pública española", según Ramírez-Heredia. Según el presidente de la Unión Romaní, "a los gitanos y gitanas de este país, hombres y mujeres que llevamos años luchando por sacudirnos la ignominia del analfabetismo, la esclavitud que supone tener el mayor índice de paro de toda España, y de padecer los mayores grados de exclusión social, sí hay desvergüenza académica para llamarnos trapaceros".