Siete de cada diez jóvenes españoles han sufrido violencia 'online' en su infancia, según un estudio

Vista de un smartphone. / AFP

La ONG Save The Children reclama al Ministerio del Interior que haga una estadística oficial de este tipo de delitos

EUROPA PRESSMadrid

Siete de cada diez jóvenes en España, de entre 18 y 20 años, aseguran que han sufrido violencia 'online' en su infancia, según el informe 'Violencia viral' de Save The Children, que estima que más de 529.000 habrían sido víctimas de ciberacoso siendo niños, que es la forma más común de este tipo de violencia.

Según esta organización, los datos oficiales sobre este problema son «escasos», pues solo hay constancia de las 2.286 denuncias por ciberdelitos contra menores de edad recogidas por el Ministerio del Interior, por lo que reclama una estadística oficial. «Eso es la punta del iceberg porque la mayor parte de estos episodios de violencia ocurre en el ámbito familiar y jamás son llevados a las autoridades», ha alertado el director general de Save The Children, Andrés Conde.

En este sentido, Conde ha advertido de que este tipo de violencia en el espacio digital afecta «mayoritariamente» a las niñas y a las adolescentes. «Está atravesado por un factor de género», ha manifestado, para añadir que el 65% de las víctimas de los delitos cibernéticos registrados por la Policía fueron niñas y adolescente.

Por ello, la ONG ha realizado una encuesta a 400 jóvenes para explicar la utilización que hacen los menores de las nuevas tecnologías, el nivel de exposición que tienen a la violencia online y para pedirle al Gobierno que apruebe «de manera urgente» la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia y realice una estadística para conocer la magnitud de este asunto. «La ley debe ser una prioridad», ha defendido Conde.

El papel de las familias

«Las familias juegan un papel esencial para que los niños y jóvenes puedan hacer un uso seguro y responsable de las nuevas tecnologías», ha afirmado la directora de Políticas de Infancia de la ONG, Ana Sastre, durante la presentación del informe en Madrid. Para ayudar a las familias, la organización ha desarrollado materiales como la 'Guía de Padres y Madres', en las que se explican las claves para educar en positivo.

En cuanto al 'ciberbullying', el acoso 'online' más común, el estudio revela que afecta, sobre todo a las niñas, que se da por primera vez entre los 8 y los 9 años y que la persona acosadora es del mismo centro escolar o una amistad de la víctima, en el 45,8% de los casos. El 41% de los encuestados ha sufrido estos episodios de acoso.

La exposición involuntaria a material sexual violento, el riesgo de que adultos embauquen a jóvenes a compartir contenido sexual, el intercambio de imágenes sexuales propias, o plataformas que promocionan la autolesión, anorexia o bulimia, son otros tipos de violencia que sufren los menores en Internet y de los que alerta el informe.

Además, la ONG muestra preocupación por la práctica, cada vez más habitual, de los padres y madres que «sobreexponen» a sus hijos de forma pública y constante en la redes sociales.

Qué ocurre con las víctimas

Respecto al perfil de las víctimas, Conde ha indicado que son niñas, de 10 a 17 años; mientras que el perfil de los agresores es variable. Así, si se trata de ciberacoso los agresores son otros niños de su entorno o de otro que se suman a este acoso. En caso de las violencias ejercidas por adultos, los agresores suelen ser hombres, de entre 26 y 40 años.

En relación con las consecuencias que sufren las víctimas, Conde ha explicado que se sienten culpables, se aíslan, pierden su autoestima, sufren episodios de depresión y, en los casos más extremos, se plantean el suicidio o incluso lo realizan. Ante las primeras señales de alarma, Ana Sastre aconseja hablar con el menor en un ambiente de confianza y tranquilidad, no responsabilizarles, actuar con calma y buscar ayuda. Si es una situación tipificada como un delito, recomienda denunciarlo a las autoridades.

En este contexto, la organización propone la aplicación efectiva de la edad mínima para el acceso a los servicios de internet y del consentimiento para compartir datos de carácter personal, que en la actualidad se encuentra en los 14 años. «Existen mecanismo para tratar de controlar que quien accede a esa red o ese contenido tenga la edad necesaria», ha indicado Sastre, que solicita un «compromiso firme» por parte de las empresas. Así, ha defendido la necesidad de regular el acceso a contenidos inadecuados en internet.

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