Xeresa, Xeraco y Gandia se unen para buscar salidas de agua al marjal y evitar inundaciones

Una barca, amarrada en una de las riberas de una acequia del marjal de la Safor en el término de Xeresa. / ó. de la dueña
Una barca, amarrada en una de las riberas de una acequia del marjal de la Safor en el término de Xeresa. / ó. de la dueña

El humedal ha perdido en tres décadas escorrentías que sacaban el exceso hídrico al mar y ahora anega campos y caminos en periodos de lluvias

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

Las poblaciones de Xeresa, Xeraco y Gandia se han unido para acabar con los problemas de inundaciones que sufre el marjal de la Safor y que dañan tanto las infraestructuras -caminos o miradores- y las tierras de cultivo, donde el exceso de agua afecta a parcelas de cítricos en periodos prolongados de lluvias.

El Ayuntamiento de Xeraco albergó el 2 de abril una cumbre entre las tres poblaciones, con la presencia también de miembros de la Generalitat. En el acto estuvieron el director y el subdirector de Medio Natural del Consell, Toni Marzo y José Nebot, que escucharon las exposiciones de los alcaldes de Xeresa, Tomás Ferrandis; Xeraco, Francesc Serralta, y el coordinador de Urbanismo de Gandia, Vicent Mascarell.

En la sesión se puso sobre la mesa los daños que genera en estos tres términos la falta de «salidas naturales del marjal hacia el mar». «Desde hace más de 30 años, este paraje ha perdido algunas de las escorrentías naturales que aliviaban agua en periodos de fuertes lluvias», como relató Ferrandis.

Cultivos afectados

El primer edil de Xeresa expuso que su población y sus campos de cultivo «son los más afectados», ya que las actuales salidas de agua están en Xeraco y en el Grau de Gandia. «La Séquia Mare lleva el agua hasta el puerto, mientras que en Gandia esperan muchas veces que se desagüe por Xeraco. Los campos de Xeresa son quienes sufren».

La urbanización de terrenos en las poblaciones y la mano del hombre en el movimiento de tierras en el paraje natural son causas obvias de este problema de exceso de agua que se repite cada año.

«En periodos de lluvias torrenciales, el recurso hídrico no tiene salida natural hasta que desborda alguna duna entre Gandia y Xeraco», dijo Mascarell, quien apostó por crear «algún tipo de organismo que regule» cómo sacar el agua.

El socialista de Gandia también apostó por recuperar viejas salidas entre la playa de la Ciudad Ducal y Xeraco, por lo que pidió un estudio. Mascarell precisó, al igual que Ferrandis, que la mano del «hombre» ha tenido mucho que ver en los cambios que ha sufrido el humedal.

«Ha habido movimientos de tierra e incrementos del volumen en algunas zonas, lo que hace que las lluvias torrenciales, que cada vez se repiten más dejen gran cantidad de agua y aneguen tanto campos como caminos», añadió.

Por otra parte, los tres municipios coincidieron en la necesidad de hacer partícipes en la búsqueda de soluciones a «todos los agentes implicados en el sostenimiento del marjal y que englobaría a los propietarios agrícolas, a los miembros de asociaciones cinegéticas y, por su puesto, a las comunidades de regantes», precisaron desde Xeraco.

Organismo regulador

Mascarell comentó que una de las primeras propuestas en las que se va a trabajar es la creación de ese órgano o consorcio. «Es necesario que una entidad una a todos los afectados y regule qué hacer con el exceso de agua en momentos puntuales».

El marjal de la Safor es uno de los parajes más relevantes y de mayor valor ambiental del sur de la provincia de Valencia. No en vano, se trata de más de 1.250 Ha y está catalogado como ZEC (Zona de Especial Conservación ) por la Red Natura 2000. Es también Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC).

Este paraje fue escogido también para la ubicación de «una microreserva de flora y reserva de fauna desde 2004 en la Marjal de Borrons», entre los términos de Gandia y Xeresa. Una gran parte de este espacio natural compatibiliza el uso agrícola con actividades de caza durante una gran parte del calendario anual.

Los responsables del Consell se comprometieron a estudiar todas las propuestas y a buscar soluciones al exceso de agua en el marjal de la Safor.

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