Trabajo exige el desalojo «inmediato» de los empleados del 'edificio enfermo' en Oliva

El ministerio requiere al Consistorio que actúe ante el aumento de casos con alteraciones en la piel provocados por la elevada carga estática y un ambiente seco

ROCÍO ESCRIHUELA OLIVA.

El incremento de trabajadores afectados en los últimos años por el mal del 'edificio enfermo' que sufre el inmueble municipal de l'Almàssera obligará al Ayuntamiento a trasladar al personal laboral a otras dependencias. Así lo ha exigido el Ministerio de Trabajo a través de un requerimiento que llega tras la denuncia de la sección sindical de la FeSP-UGT.

En el documento, el inspector de Trabajo urge a que el Consistorio tome dos medidas esenciales: el traslado «con carácter inmediato» de los trabajadores afectados y la instalación de un humidificador industrial como medida para reducir los altos niveles de cargas electroestáticas y elevar la humedad relativa del aire en el ambiente, con el fin de evitar nuevos casos de esta patología.

Según el sindicato, en la actualidad hay unas quince personas afectadas por lipoatrofia semicircular. Se trata de alteraciones en la piel que provocan hundimientos en el tejido subcutáneo de las personas afectadas sobre todo en los muslos y en mayor medida a mujeres, aunque también hay algunos hombres que tienen pequeñas marcas. Además, fuentes del sindicato aseguran que esta patología también provoca síntomas de agotamiento y cansancio.

Estas alteraciones son consecuencia del mal del 'edificio enfermo' que se caracteriza por una elevada carga de electricidad estática y un ambiente seco al que están sometidas las personas que trabajan en estas dependencias municipales.

A pesar de que los primeros casos se remontan a 2010 y se tomaron medidas al respecto en estos años, éstas nunca han sido suficientemente efectivas y por esto ahora, el inspector, tras analizar el informe de medición realizado por una empresa externa contratada por el Ayuntamiento y los datos clínicos de los empleados, ha decidido el traslado inmediato de los afectados como solución de urgencia.

De hecho, hace ocho años cuando se detectaron nueve casos, ya se trasladó a varios empleados a otro lugar para evitar que se agravaran los síntomas que sufrían.

Aumento de personal

En la actualidad, el edificio municipal alberga a casi 40 trabajadores que desarrollan allí diariamente sus funciones en la administración. Un edificio, que según denuncian los sindicatos, «en lugar de ir vaciándolo de personal, cada día hay más porque ahora en las últimas fechas han llegado trabajadores de los planes de empleo a este recinto». «A más trabajadores, más aparatos eléctricos y más problemas», apuntan desde el sindicato.

Fuentes de FeSP-UGT han señalado a LAS PROVINCIAS que las medidas tomadas por el Consistorio en las últimas fechas no han sido las adecuadas porque no han solucionado un problema que llevan ocho años denunciando, sino que se ha agravado y por ello decidieron trasladar su protesta al inspector de trabajo.

Además, apuntan que «la última medición efectuada por la empresa a finales de 2017 revela unos índices altísimos». Ahora, los trabajadores esperan que el Ayuntamiento tome medidas «y haga lo que tiene que hacer y reparta a los empleados por otros lugares porque desde 2010 ningún político se lo ha tomado en serio».

Por su parte, desde el Consistorio, la edil de Personal, Rosana Miñana, indicó conocer por el sindicato el contenido del escrito redactado por el inspector de trabajo, pero apuntó que el requerimiento todavía no había llegado al Ayuntamiento. De todos modos, la concejal fue contundente al señalar que la administración local «hará lo que diga el inspector de trabajo». No obstante, puntualizó que «primero hemos de recibir el requerimiento y luego tomar las medidas».

Miñana indicó que realizará una reunión con el servicio de prevención, la mutua que ha atendido a los afectados y la empresa técnica que ha realizado las mediciones para valorar todos los aspectos. La responsable de Recursos Humanos recordó que desde 2010 se han tomado medidas, pero que desde hace dos años han sido «más sistemáticas para solucionar la situación».

Respecto a la ubicación de un humidificador industrial como alternativa, la concejal señaló que consultará con los técnicos porque se desconoce si este aparato será la solución, ya que a su parecer, «puede ayudar a hacer la estancia más agradable pero no elimina la carga».

Desde el Ministerio de Trabajo también apuntan en el documento que para la instalación de esta máquina industrial sería «necesario un nuevo proyecto de línea de baja tensión y la instalación de un transformador con la potencia necesaria para el suministro».

Miñana indicó que «el Ayuntamiento no tiene más oficinas porque sino ya hubiera trasladado a todos los trabajadores hace tiempo», pero apuntó que «si hace falta se alquilarán locales para cambiarlos de ubicación». La edil remarcó que el cambio no será sólo para los afectados, sino que «la idea es trasladar a toda la gente».

Según explicó la edil de Personal, el Ayuntamiento de Oliva ya lleva un tiempo trabajando para poder rehabilitar un edificio que en el futuro ocuparían estos empleados. Hace unos meses, el pleno aprobó el cambio a uso administrativo del antiguo colegio Hort de Palau. Miñana manifestó que ya hay un proyecto en marcha para adecuar este inmueble y llevar a cabo la rehabilitación con una subvención de la Diputación de Valencia.

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