200 propietarios de Marenys podrán hacer obras legales tras más de ocho años de parálisis

Un poste en medio de una calzada en Marenys. / L. gallego
Un poste en medio de una calzada en Marenys. / L. gallego

El gobierno impulsa las obras para acabar la urbanización tras cerrar el periodo de alegaciones y espera el apoyo del PP en el proyecto

Ó. DE LA DUEÑA GANDIA.

Los 200 propietarios de viviendas y parcelas del distrito de Marenys de Rafalcaid de Gandia, en el margen derecho de la desembocadura del Serpis, podrán llevar a cabo obras tras más de ocho años de parálisis. Durante más de dos legislaturas y con gobiernos de todos los colores, los dueños de casas y terrenos han vivido un largo periodo de inseguridad jurídica.

Cualquier permiso de actuación que demandaban, por pequeña que fuera la obra, era denegado. Esto responde a que la urbanización está por finalizar desde hace más de ocho años y por este motivo, los técnicos municipales no pueden expedir licencias para ampliaciones de casas o construcción de piscinas, por ejemplo.

Pero todo esto está a punto de cambiar. El gobierno local (PSPV y Més Gandia) llevará al pleno de este mes de marzo la aprobación de las obras de finalización de la urbanización. La licitación de las obras será en unos meses y la actuación arrancará tras el verano si se cumplen todos los trámites.

El PP afirma que estudia si apoyar el proyecto al entender que los vecinos no deben pagar las obras

Esta actuación cuenta con el respaldo de buena parte de los vecinos, como recordó ayer el coordinador general de Urbanismo, Vicent Mascarell. El socialista dijo que el ejecutivo se puso como meta finalizar este sector «y devolver la seguridad jurídica a los propietarios». «Entendemos que el gobierno tiene la obligación de finalizar el sector y hemos querido contar con la opinión de los vecinos», dijo Mascarell.

El responsable de Urbanismo indicó que se optó por un plan «austero» pero que diera confianza a los vecinos: «El proyecto contempla el abono de menos de cuatro euros por metro cuadrado y aseguramos a los vecinos que no pagarán ni un euro hasta que acaben los trabajos».

Escritos en contra

La comisión de Urbanismo ha aprobado poner en marcha este proyecto. Lo ha hecho tras escuchar las alegaciones de «siete propietarios». Todos los escritos que se han presentado giran en torno a una idea: «Hay personas que no quieren pagar».

Pero Mascarell precisó que los servicios jurídicos del Ayuntamiento dice que una obra de este calado no puede ser asumida por el consistorio, sino que tiene que revertir en los propietarios que son quienes se beneficiarán de las mejoras. La medida salió adelante con el apoyo del gobierno (PSPV y Més Gandia) y Ciudadanos. El plan pasará por el pleno de este mes y, si no hay cambios de última hora, saldrá adelante.

Aún así el socialista teme que el PP vote en contra y quiere saber qué hará en la próxima legislatura con este proyecto en caso de que gobierne. El portavoz popular, Víctor Soler, dijo que su formación está estudiando de forma minuciosa qué decisión tomar.

«Creemos que los vecinos no deben pagar, ya lo hicieron con otro gobierno socialista. Además la consulta fue un mero trámite donde no hubo ni participación ni transparencia. Los vecinos no son culpables de la gestión del PSPV. Trabajaremos por hallar una solución», finalizó.