Los presupuestos de Tavernes enfrentan al alcalde con toda la oposición

C. GIMENO TAVERNES.

La aprobación del presupuesto de Tavernes de la Valldigna ha mostrado una fuerte división entre el ejecutivo local, de Compromís, y el resto de partidos en la oposición. Los nacionalistas votaron a favor de sus cuentas, que ascienden a poco más de 16 millones de euros, mientras que PP, PSPV y EUPV rechazaron el pliego presupuestario presentado por el gobierno de Jordi Juan.

La portavoz popular, Eva Palomares, criticó las cuentas de 2018 en la Vall: «Es un presupuesto nada creíble, son una pantomima después de más de 60 modificaciones de crédito que se han hecho en 2017 a los presupuestos del presente año». Palomares atacó al gobierno de Juan: «Funcionan apagando fuegos, no son previsores e incomodan a los vecinos».

Desde el PSPV, Víctor Borràs acusó a los nacionalistas de «no tener rigor» en las cuentas y señaló que la bonificación aprobada en 2018 del 85% de la tasa de los vados en los polígonos industriales no aparece en el pliego presupuestario que se aprobó en la Vall.

Perfecto Benavent, como concejal de Hacienda, recordó que los presupuestos «son un reflejo de la voluntad política del gobierno» y puso de relieve las dificultades legales para poder lograr un presupuesto que cumpla con el ordenamiento legal. El edil reconoció las modificaciones que sufren los presupuestos: «Son una herramienta y que en unos meses pueden estar desfasados».

Tanto Benavent como el alcalde, Jordi Juan, defendieron sus presupuestos y criticaron que la oposición no presentase ninguna enmienda, acusándola de hacer un «debate pobre». El primer edil recordó que la propuesta de realizar un préstamo en la administración es una posibilidad legal y avanzó que para poder abrir la piscina cubierta o hacer el colector de la playa se tendrán que hacer nuevos préstamos.