Pérdidas económicas para los negocios de hostelería

Entre los más afectados por el hedor que desprende la Sèquia Mare está el restaurante Soqueta que en pleno verano acoge a cientos de clientes en su terraza y que tienen que soportar estos inconvenientes. El propietario afirmó que en ocasiones los comensales se quejan y todo ello supone un grave problema para su negocio con pérdidas económicas. «A veces recogemos las copas y están llenas de mosquitos», apuntó Juan. Una situación contra la que luchan a diario y que se suma sobre todo a los malos olores que obliga a veces a que los clientes tengan que cenar en el interior del local. El hecho de no poder disfrutar al aire libre también implica que se marchen antes del establecimiento.