El Náutico ve peligrar las regatas de remo por la nueva normativa de boyas

Uno de los equipos del Club Náutico Gandia participando en una regata de remo. / lp
Uno de los equipos del Club Náutico Gandia participando en una regata de remo. / lp

El responsable del club de Gandia considera que hay una «interpretación generalista de la ley» y asegura que las balizas de estas pruebas no dañan el fondo marino

ROCÍO ESCRIHUELA GANDIA.

La suspensión de la VIII Regata de Liga Suma de remo que se debía haber realizado el domingo en aguas de Dénia ha puesto en jaque a los clubes valencianos ante la aplicación de la nueva normativa estatal sobre el uso de boyas de señalización. Desde el Club Náutico de Gandia, el responsable de la sección de remo, Daniel Martí Sancristóbal, considera que ante esta situación está «en peligro el deporte de remo en toda la Comunitat Valenciana».

Según explicó Martí a LAS PROVINCIAS, los problemas arrancan con una ley estatal sobre la colocación de las boyas y el daño que estas suponen para el fondo marino. Sin embargo, para el responsable de remo del club gandiense, existe un «error de base» porque no se especifica el tipo de boya, por lo que incluyen a todas. Una circunstancia de la que salen claramente perjudicadas las competiciones de vela y remo, que no usan señalizaciones dañinas. «Es una interpretación generalista de la ley», indica.

Desde el club apuntan que las boyas que se usan en estas pruebas son diferentes a las de un barco, que son de arrastre. «No llevamos ningún tipo de ancla, son boyas que se quedan suspendidas, por lo que no hay arrastre de la superficie», explica Martí. Además, el responsable de la sección de remo de Gandia añade que estas competiciones se hacen cerca de la costa en un lugar donde «no hay posidonia, sólo arena».

Del mismo modo, apunta que se trata de un deporte que protege el medio ambiente, ya que tampoco usan motor y no contaminan. «Son boyas de fondeo que se recogen cuando termina la carrera. En ningún caso puede afectar nunca al medio marino», apunta Martí.

Futuro incierto

Ante tal situación, donde ya no se ha podido disputar la prueba el domingo en Dénia, desde el club auguran un futuro incierto porque «no sabemos qué va a pasar con las regatas que quedan». El coordinador de remo del Náutico de Gandia señaló que desde la federación se están haciendo todos los trámites para que esta nueva situación no impida el desarrollo final de la competición a falta de pocas jornadas y con la celebración en el mes de junio del Campeonato de España que será en Benidorm.

Ante lo acontecido en Dénia, desde el Náutico de Gandia apuntan que la Federación de Remo acudió a Delegación de Costas en Alicante y de allí le remitieron al Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco). Sin embargo, desde el Miteco han querido quitar hierro a este temor de los clubes y han insistido en que lo sucedido ha sido algo puntual. Fuentes del ministerio achacaron al Ayuntamiento de Dénia y a la organización lo sucedido e insistieron en que en ningún momentos se denegó ningún permiso, sino que los organizadores no aportaron la documentación necesaria para dar el visto bueno.

Martí recordó que el remo «mueve a 700 deportistas cada fin de semana por toda la Comunitat y somos una de las ligas más grandes a nivel nacional, la segunda con mayor número de deportistas inscritos». Desde el club de Gandia en cada cita participan un mínimo de cuatro equipos y un máximo de siete, lo que implica la participación de entre 40 y 60 personas. A pesar de la incertidumbre de la situación, Martí especificó que están en peligro todas las competiciones que no se realizan dentro del puerto, y ese el caso de Gandia, que de momento estaría excluido de esta norma.