Una muestra da a conocer por toda España la iglesia del Grau, última obra de Eduardo Torroja

Inauguración de la exposición sobre arquitectura laminar en el Palau Ducal. / c. woodward
Inauguración de la exposición sobre arquitectura laminar en el Palau Ducal. / c. woodward

El Palau de Gandia alberga la exposición de arquitectura laminar, donde destaca el templo de San Nicolás por el uso del hormigón armado

IÑAKI LÓPEZGANDIA.

Una exposición organizada por el Consell dará a conocer por toda España la obra de Eduardo Torroja en Gandia. El ingeniero, acompañado del arquitecto Enrique Aragón Echegaray, fue el autor de la iglesia de San Nicolás, un edificio pionero en todo el país por su calidad y por el empleo del hormigón armado en grandes bloques.

El proyecto de la técnica constructiva de hormigón armado 'Laminoflexia' se presentó ayer en la sala de Coronas del Palau Ducal de Gandia y mostrará el valor de la arquitectura laminar con la referencia principal de la iglesia de San Nicolás del Grau.

El sistema laminar que se presenta funciona con estructuras de hormigón armado, capaces de cubrir grandes superficies con poco grosor. En la exposición se recogen un conjunto de 16 ejemplos de estas estructuras laminares que se encuentran en la Comunitat mediante fotografías, planos y maquetas.

La alcaldesa de Gandia, Diana Morant, dio la bienvenida a la ciudad a Ferran Martínez Dalmau, vicepresidente segundo de la Generalitat Valenciana y Conseller de Vivienda y Arquitectura Bioclimática, para dar comienzo a una iniciativa que califican como «innovadora y actual». Ambos representantes coinciden en que Gandia «se sitúa como referente arquitectónico» y destacan la «riqueza patrimonial y cultural de la ciudad encabezada por la Iglesia de San Nicolás».

El templo se empezó a construir a principios de los años 60 gracias a que el entonces presidente del Atlético de Madrid, Vicente Calderón, animó al que era el mejor ingeniero de la España de entonces, Eduardo Torroja, para edificarlo en compañía del también prestigioso arquitecto Enrique Aragón Echegaray.

Su trabajo hizo que la iglesia del Grau de Gandia se convirtiera en «uno de los grandes valores» de la arquitectura laminar. Este tipo concreto de trabajo tiene características particulares y diferenciadoras por el hecho de ser elementos estructurales y de distribución de los espacios.

La alcaldesa y el conseller coinciden en que el «motivo arquitectónico y estructural va directamente relacionado con el turismo de Gandia», que suma una nueva variante a la carta turística para complementar la oferta de sol y playa habitual.

Además de la diversificación de la oferta de turismo, la exposición cumple con la difusión el patrimonio arquitectónico valenciano y los ejemplos que existen en Gandia, y con la puesta en valor de la cultura por ser Gandia la primera Capital Cultural Valenciana de la historia.

La iniciativa que presentaron en la capital de la Safor se enmarca dentro de un proyecto europeo por la colaboración de Alter Eco y el Instituto Valenciano de la Edificación. Ambas asociaciones han contado con Gandia como una ciudad piloto en Europa.