El marjal y la huerta de la Safor, el espacio idóneo para el cultivo

Plantación de berenjena 'llistada' en el marjal de Gandia. / LP
Plantación de berenjena 'llistada' en el marjal de Gandia. / LP

El marjal de Gandia y otras zonas de cultivo de la Safor, tanto en Marxuquera como en Beniarjó o Potries, por ejemplo, son terrenos «excelentes» para el cultivo de hortalizas por su riqueza en nutrientes. En el caso del marjal de la Safor, los miles de años de historia y cambios de este paraje han servido para acumular restos marinos -conchas o caracoles- que hacen de este terreno un manantial de nutrientes. La acumulación de tierras en los 'bancales' ha permitido remover terrenos y colocar arriba tierra rica para el cultivo, lo que durante siglos fueron arrozales. La humedad es otro de los factores positivos. El nivel freático es elevado y cuando sube, las raíces de las plantas llegan a percibir la humedad, lo que evita muchos riegos.