Las lluvias de agosto ayudarán a aumentar el calibre de los cítricos

Un campo de naranjas ubicado en el Camí Gandia en el término municipal de Tavernes. / r. escrihuela
Un campo de naranjas ubicado en el Camí Gandia en el término municipal de Tavernes. / r. escrihuela

La cantidad de agua caída es insuficiente para las necesidades de la agricultura pero ha sido beneficiosa para mitigar las altas temperaturas

IÑAKI LÓPEZGANDIA.

La cantidad de agua que cayó con las lluvias de agosto tuvo un impacto positivo pero no fue suficiente para cubrir todas las necesidades de la agricultura. El agua contribuirá a que una parte de la producción mejore y a que pueda aumentar el calibre de los cítricos a pocas semanas de que se inicie la campaña de recogida.

Fuentes de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) informaron a LAS PROVINCIAS de que a pesar de estar anunciada una gota fría en el territorio de la Safor, las lluvias no trajeron consigo una abundante cantidad de agua que afectara a gran escala. Llegaron las lluvias habituales del verano y, sobretodo, del mes de agosto.

Desde AVA indicaron que las consecuencias de las lluvias de esta semana y de la pasada «han sido positivas para la agricultura pero insuficientes para el global de necesidades de la misma», para el que serían necesarios muchos más litros de agua que los que han caído estos días.

Lo que ha provocado esta agua ha sido la limpieza del arbolado y que se pudieran rellenar los acuíferos. Pero lo más importante han sido «las mejoras del calibre de los cítricos y de la producción». Un hecho que ha sido bueno porque se encuentran ya a poco tiempo de que se empiece a recolectar. Además, las lluvias han ayudado «a luchar contra las plagas y las enfermedades del sector agrícola».

Si la cantidad de agua que se registró hubiera sido mayor tal como pronosticaba el temporal DANA que iba a pasar con fuerza por la Comunitat, los beneficios para los agricultores hubieran aumentado. Las consecuencias de unas lluvias más potentes y abundantes, sin ser torrenciales, hubieran llevado al sector agrícola a obtener todavía más aspectos positivos de los que han conseguido con una cantidad de agua que, al final, ha sido la que cada año cae en la temporada estival.

Fue tanta la alarma para tomar las precauciones necesarias sobre la DANA que los agricultores habían intentado acondicionar sus terrenos para explotar de la mejor manera posible el agua que cayera con el fin de obtener los máximos beneficios para sus cosechas.

Estas lluvias, por lo menos, han ayudado al sector agrícola a paliar las consecuencias negativas que tuvo la intensa ola de calor de este mismo mes de agosto para el desarrollo de los cultivos.

AVA advirtió de que los agricultores se vieron obligados a asumir sobrecostes económicos tanto para realizar riegos, con los que contrarrestar el estrés hídrico del arbolado, como para acometer los necesarios tratamientos contra los ataques de plagas y enfermedades cuya incidencia se ve favorecida por estas circunstancias meteorológicas.

De esta forma, el agua que ha caído durante estos días ha servido para dar un respiro a los propietarios de los terrenos. Además, esto ha provocado también que el sobrecoste que les generó el permanente calor se vea poco a poco suavizado por la bajada de las temperaturas y las lluvias.