Llopis y Martí regresan de Suecia con la sensación de una gran ocasión perdida

Gema Martí, durante su estancia en Suecia. / lp
Gema Martí, durante su estancia en Suecia. / lp

El vallista de Gandia fue cuarto, aquejado de un virus, y la lanzadora habría luchado por los metales con su mejor marca

S. ROCAGANDIA.

Las caras y las reflexiones de Quique Llopis y Gema Martí después de su participación en el Europeo de Boras hablan del carácter ganador de ambos, de su nivel de exigencia y de la responsabilidad personal que se han autoimpuesto estas dos figuras en ciernes del atletismo europeo.

Sólo ahí, en ese ambiente de sensaciones agridulces que además comparten sus técnicos, se entiende la desazón por ser cuarto en la final de los 110 metros vallas de un Campeonato de Europa o la autocrítica pese a la meritoria novena plaza en el lanzamiento del martillo.

El caso de Llopis es especialmente doloroso. El pupilo de Toni Puig ya quedó a una centésima del metal en el Mundial de Nairobi y una caída le privó de pelear por el podio en el anterior europeo. No es pues plato de buen gusto -nunca mejor empleada la expresión- que un virus estomacal reduzca su rendimiento justo en el momento para el que llevaba meses preparándose.

Es tan compleja su prueba, en la que además de correr más que el resto ha de hacerlo evitando caídas y midiendo hasta la milésima cada zancada, que el más minino detalle en la preparación marca la diferencia. Llopis lo notó en la primera zancada de la final. No era el mismo que semanas antes había mejorado marcas y las sensaciones tampoco. Se impuso el gran favorito, el británico Joshua Zeller con un tiempo 13.39 perfectamente asumible para Llopis que pese a todo cerró su participación en Boras con 13.66, tan cerca del bronce que obtuvo el francés Chabauty (13.64) que duele. El austriaco Heiden fue plata con 13.58.

Gema Martí fue especialmente dura consigo misma tras el noveno puesto: «Podría decir que estoy contenta con el resultado y la competición pero sería mentirme a mí misma. No estuve al nivel el día que tocaba, cómo y cuándo tocaba, pero así es este deporte, un día te sorprende para bien y al día siguiente te llevas un chasco».

Tan clarita como sus lanzamientos y tan agradecida con los suyos: «Quiero agradecer a toda la gente que esta a mi lado, especialmente a mi familia y a mi entrenador». Ahora toca pensar en nuevos retos, resetearse y seguir con la misma ambición que lleva a ambos estar instalados en la elite cada temporada.

En Boras también participó Víctor Faus, que tiene la mala suerte de que un nada desdeñable decimocuarto puesto europeo pase eclipsado por Llopis y Martí. Su progresión en el disco sigue como se espera y es digno integrante de esta generación de oro para el deporte local en el que hay que incluir, por su puesto, a los dos técnicos Juanvi Escolano y Toni Puig, artífices de sus prometedoras carreras.